TEHERÁN | La oposición al presidente iraní Mahmud Ahmadinejad volvió a manifestarse en Teherán ayer, desafiando la prohibición gubernamental y pese al despliegue de un importante dispositivo policial.
Miles de manifestantes se agruparon en varias universidades de la capital, pero también fuera de ellas, donde toda manifestación había sido prohibida por las autoridades en ocasión del Día de los Estudiantes. Las protestas dieron lugar a numerosos choques entre opositores que siguen a Mir Hossein Mussavi y policías, con numerosas detenciones.
El Día de los Estudiantes conmemora en Irán la muerte de tres estudiantes durante una manifestación antinorteamericana en 1953, en tiempos del régimen del Sha.
Varios grupos opositores que contestan la reelección del presidente Ahmadinejad, en junio pasado, llamaron a manifestarse en la fecha para reiterar su rechazo al gobierno surgido de esa elección. Varias universidades fueron escenario de manifestaciones, en particular el campus de la Universidad de Teherán.
El ministro británico de Relaciones Exteriores, David Miliband, llamó a las autoridades iraníes a no "sofocar" las manifestaciones. "Contamos con las autoridades iraníes para que respeten las libertades de sus ciudadanos y que no las sofoquen", añadió. A su vez, Estados Unidos afirmó que Irán "ignora" los derechos de los manifestantes contemplados en su Constitución, según el vocero Ian Kelly. AFP