BUENOS AIRES | AP Y LA NACIÓN/GDA
La espera de una boda llena de nervios a cualquier pareja de novios. Pero los nervios pueden convertirse en una tortura cuando un día antes del "sí" una jueza les anuncia que se suspende el matrimonio.
José María Di Bello y Alex Freyre terminaban de medirse los trajes de matrimonio cuando se enteraron que una jueza nacional declaró nulo un fallo que permitía el primer casamiento entre dos personas del mismo sexo en América Latina.
En vez de la suelta de ramo y brindis que habían preparado en el Registro Civil de Palermo, Freyre y Di Bello organizaron una protesta ayer. Se presentaron en el Registro junto a diversas organizaciones y dirigentes políticos y afirmaron que no se retirarían hasta no realizar el trámite del matrimonio.
"No podemos estar a merced de la voluntad de cada juez diciéndonos `que sí, que no`", expresó Esteban Paulón, secretario general de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans.
Días después de que el alcalde de Buenos Aires Mauricio Macri anunciara que no impediría la boda, el arzobispo Jorge Bergoglio lo criticó públicamente. La católica es la religión más extendida en Argentina.
El fallo promulgado la noche anterior a la boda fue firmado por la jueza nacional Martha Gómez Alsina ante un pedido de nulidad del fallo judicial presentado por dos particulares. El caso ahora deberá resolverse en la Corte Suprema.
"Al mismo tiempo que somos novios y nos amamos, somos militantes por los derechos de los homosexuales. ¿Con qué cara voy a seguir mi trabajo si me olvido de eso?", dijo Freyre la semana pasada.
En abril, Di Bello y Freyre, de 41 y 39 años, pidieron turno para casarse a sabiendas de que rechazarían su pedido. Según el Código Civil argentino, el matrimonio es la unión de un hombre y una mujer. La pareja presentó un recurso de amparo ante la justicia al tiempo que impulsaban en el Congreso dos proyectos de ley de matrimonio homosexual.
Pero el tratamiento de los proyectos de ley quedó suspendido luego de que no se lograra reunir la cantidad de diputados necesaria para iniciar el debate. Se retomará recién el año que viene, cuando se reanuden las sesiones ordinarias del Congreso argentino.
"Nuestras familias necesitan ya tener ese derecho. Personas que tienen VIH, como es el caso nuestro, necesitan compartir el seguro de salud``, dijo Freyre.
En el Día Mundial de la Lucha contra el SIDA Freyre y Di Bello, militantes de la causa, iban a convertirse en la primera pareja de Latinoamérica en ser declarada marido y marido.
"Yo me veo de viejito arrugado caminando de bastón por la calle del brazo de Alex. Y quiero poder llamarlo esposo", dijo José María Di Bello.