TEGUCIGALPA | AFP Y ANSA
Mientras los uruguayos depositaban su voto ayer, los hondureños hacían lo propio, con la esperanza de poner fin a la crisis política. Los comicios fueron organizados por el gobierno de facto, y desconocidos por varios países, entre ellos Uruguay.
Unos 4,6 millones de hondureños -más de un millón está en el extranjero- estaban convocados ayer a elegir Presidente, 3 vicepresidentes -es el Congreso el que elige quién de ellos sustituye al Presidente cuando éste no está en el país o en caso de su fallecimiento-, 128 diputados y 298 representantes de las corporaciones locales.
En la contienda electoral participaron candidatos de los cinco partidos políticos que hay en Honduras, pero los presidenciales que encabezaban las encuestas eran Porfirio Lobo, del Partido Nacional, y Elvin Santos, del Partido Liberal -del presidente de facto Roberto Micheletti y del derrocado Manuel Zelaya-, las dos fuerzas políticas tradicionales que en forma alterna han gobernado Honduras históricamente, con interrupciones por golpes de Estado perpetrados por los militares.
"Salgan a votar, vengan sin temor", dijo Santos a los hondureños. El candidato liberal relató que, antes de concurrir a votar, en Tegucigalpa, participó de una Misa para pedir, dijo, "el manto protector del Espíritu Santo" para estas elecciones.
Su principal rival, Porfirio "Pepe" Lobo, votó también temprano. Después de sufragar, aseguró que el proceso electoral "se está desarrollando normalmente". "Hoy más que nunca se necesita un cambio en la nación y hay que hacerlo", afirmó Lobo.
El derrocado presidente Manuel Zelaya, en cambio, previó que habría "una abstención de más del 50%" en las elecciones y dijo que eso representaba "una esperanza" contra "la dictadura" que está en el poder.
El mandatario constitucional, derrocado a través de un golpe de Estado el 28 de junio último, llamó a los observadores internacionales a comprobar la tasa de votación, para que pueda demostrarse "que el pueblo está rechazando está dictadura".
"Se está queriendo elegir otro presidente y dejarle el poder a los militares. No hay castigo, hay impunidad contra los que dieron el golpe de Estado, por eso las elecciones son fraudulentas y no representan al pueblo hondureño", insistió Zelaya, que niega las elecciones y exige su restitución.
Al momento de votar en la ciudad de El Progreso (al Norte de Honduras), el presidente de facto Roberto Micheletti exhortó a los hondureños a votar para "demostrarle al mundo entero" que Honduras es una democracia.
Vestido de blanco, el color adoptado por los defensores del golpe de Estado, Micheletti dijo que espera que "los gobiernos del mundo entiendan que somos hombres y mujeres que queremos vivir en democracia y que no hay ni dinero ni petróleo del mundo que pueda doblegar el espíritu y la responsabilidad que este pueblo tiene con la democracia. No nos quedemos en casa, Honduras va a salir adelante si ejercemos el sufragio, no importa por quién", dijo sonriente, después de depositar su voto.
CONTROLES. La oposición al Gobierno de facto, nucleada en el Frente Nacional de Resistencia al Golpe de Estado, denunció al mediodía la detención y golpiza de un hombre por "de delitos electorales".
Tal como había prometido el comisionado policial Francisco López, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo varios allanamientos y detenciones de personas que, a su juicio, podían perturbar la celebración de los comicios.
En uno de esos allanamientos, en una barriada de la capital Tegucigalpa, la policía dijo haber encontrado dinamita, manuales para fabricar explosivos caseros y "una bandera de Venezuela".
Para las elecciones de ayer las fuerzas del orden sumaron más de 30.000 personas, entre militares, reservistas del Ejército y policías.
Cumbre Iberoamericana con notorias ausencias
ESTORIL | A última hora de ayer quedó inaugurada en Estoril, a 25 km de Lisboa, la XIX Cumbre Iberoamericana, con no pocas ausencias: las de los presidentes de Venezuela, Cuba, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Nicaragua, Guatemala y Honduras.
Se abordarán hasta mañana el tema de "Innovación y conocimiento", aunque la actualidad de la región volverá a dominar la cita, empezando por Honduras, que "está en la mente de todos", según fuentes de la Cumbre.
Se suman además las tensiones entre Venezuela y Colombia por el acuerdo militar con Estados Unidos (que le permite utilizar siete bases colombianas) y las surgidas entre Perú y Chile por un supuesto caso de espionaje de militares peruanos en favor de su vecino, en el marco de un diferendo limítrofe que dirimen ante la Corte de La Haya.
Aunque la ausencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, impedirá un encuentro con su homólogo colombiano Álvaro Uribe, la cumbre "puede ser un buen ámbito" para un acercamiento entre el presidente peruano, Alan García, y la chilena, Michelle Bachelet.
Los mandatarios aprobarán la Declaración de Estoril, adonde lanzarán el proyecto "Iberoamérica Innova", promovido por Brasil, España y Portugal, para impulsar proyectos de innovación en el sector empresarial, para el que España comprometerá US$ 4,4 millones.
Además adoptarán otras declaraciones especiales, entre ellas una sobre la cumbre del Clima de Copenhague, ante la cual "no hay un acuerdo" entre los países de la comunidad debido a diferencias en el límite de reducción de las emisiones, según las fuentes. AFP y AP