Cuatro días después de haberse sometido a un transplante de corazón y pulmones, el cantante argentino Sandro ya no requiere la asistencia de un respirador artificial, informaron sus médicos el martes. Según testimonios recogidos por la prensa argentina, incluso llegó a pedir un peine, en tono de broma. "Las pruebas para sacar el respirador las empezamos a las 6:30 y a las 10:30 lo extubamos", dijo el doctor Sergio Perrone en una conferencia de prensa en el Hospital Italiano de la provincia de Mendoza, unos 1.100 kilómetros al oeste de Buenos Aires.
"La evolución continúa siendo normal dentro de los parámetros establecidos", agregó, aunque indicó que aún se registran "algunos inconvenientes con la función renal". Sandro, de 64 años, fue intervenido quirúrgicamente el viernes pasado, tras una larguísima espera para recibir los órganos. El artista, cuyo verdadero nombre es Roberto Sánchez, padecía de Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y el transplante era su única esperanza de vida.
Fumador empedernido durante casi toda su vida, Sandro es un destacado cantante de balada romántica, rock y pop. Sus temas más conocidos incluyen Rosa, Rosa, Tengo y Dame fuego.
La operación se completó con total prolijidad y sin complicaciones, cosa que sorprendió positivamente a sus fanáticos y también a la prensa, ya que los riesgos que corría eran muy elevados. La pronta recuperación, inclusive, ha sido celebrada en Argentina. En el parte del lunes, los médicos afirmaban que hacía bromas y había empezado a moverse como diciendo que iba a bailar. En ese momento ya se hablaba de que la expectativa era muy favorable, cosa que se cumplió ayer.