La oposición argentina pidió interpelar al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien admitió la presencia en 2007 en la Casa Rosada de Guido Antonini Wilson, un empresario estadounidense-venezolano acusado de llevar 800.000 dólares del gobierno de Hugo Chávez para la campaña de la ahora presidenta Cristina Kirchner.
Los bloques opositores presentaron en dos notas la petición de interpelación luego de que Fernández, entonces ministro del Interior, reconociera este lunes, tras la difusión de un video, que el empresario estuvo en un acto en la Casa Rosada.
Antonini Wilson intentó ingresar a Argentina una maleta con cerca de 800.000 dólares, el 4 de agosto de 2007, pero fue detectado en la aduana del aeropuerto metropolitano Jorge Newbery, en plena campaña electoral, señaló una de las notas de interpelación.
El empresario al parecer estuvo en un acto en la Casa Rosada dos días después de haber tratado de ingresar con la maleta que presuntamente era enviada por el gobierno venezolano para la campaña electoral de Cristina Kirchner, quien en octubre de ese año ganó las elecciones cuando su esposo, Néstor Kirchner, era el presidente argentino.
Los opositores pidieron conocer "las razones por las que no se habría registrado" el ingreso de Antonini a la Casa Rosada, luego de que el gobierno argentino lo negara en varias oportunidades.
La justicia argentina realizó una investigación por contrabando, en la que pidió a Estados Unidos la extradición de Antonini, actual colaborador del FBI.
"Cuando vi el video, yo dí la orden de hacer un sumario interno" para que se explique por qué no figuraba en los controles de la Casa de Gobierno el ingreso de Antonini Wilson, dijo Fernández a la prensa horas antes del pedido de interpelación opositor.
Antonini Wilson, residente en Miami, terminó como colaborador del FBI y grabó llamadas telefónicas que llevaron a un juicio en Estados Unidos en el que fue condenado el venezolano Franklin Durán, acusado como agente ilegal con el fin de encubrir el supuesto envío de fondos del gobierno de Chávez para la campaña de Cristina Kirchner.
El caso generó entonces fuertes roces de los gobiernos de Argentina y Venezuela con el de Estados Unidos. (AFP)