BRUSELAS | AFP
El primer ministro belga, Herman Van Rompuy, y la británica Catherine Ashton, dos desconocidos en la escena internacional, fueron designados ayer primer presidente estable y jefa de la diplomacia de la Unión Europea, con el cometido de aportar una voz y un rostro al bloque de 27 países.
Al término de la cumbre de los países del bloque, el primer ministro británico Gordon Brown anunció que el democristiano flamenco de 62 años y la comisaria europea del Comercio, la laborista de 53 años, ocuparán los dos puestos que se crean con la firma del Tratado de Lisboa, que entrará en vigor en diciembre. La vocación del acuerdo es reforzar el peso de la Unión en el mundo y mejorar la eficacia de sus colosales instituciones.
Ashton sucederá al español Javier Solana, pero con una cartera de prerrogativas reforzadas. Al mismo tiempo, será vicepresidenta de la Comisión Europea.
Con el tándem Van Rompuy y Ashton, los dirigentes europeos se inclinaron finalmente por dos figuras de perfil bajo, poco conocidas incluso en Europa, que no lo tendrán fácil para medirse de igual a igual al presidente estadounidense, Barack Obama, o al líder chino, Hu Jintao.
No obstante, esta fórmula tiene el mérito de haber reunido rápidamente el consenso de los 27 jefes de Estado y de gobierno y haber logrado desbloquear el principal escollo: el apoyo hasta ahora de Londres a la candidatura de Tony Blair a la presidencia.
Repudiado por la mayoría de dirigentes por haber sido el mayor aliado del ex presidente estadounidense, Blair fue defendido a capa y espada hasta el último momento por su sucesor en Downing Street, el primer ministro Gordon Brown. Pero Brown tiró la toalla durante una reunión de dirigentes socialistas, previa a la cumbre, en la que participó el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y en la que emergió por consenso la candidatura de la comisaria europea de Comercio.
Además de Blair, sonaban como rivales de Van Rompuy el primer ministro holandés, Jan Peter Balkenende, quien excluyó ser candidato a su llegada a la cumbre en Bruselas.
Frente a Ashton, también se habían barajado otros dos socialistas, el italiano Massimo d`Alema, y el español Miguel Ángel Moratinos.
La canciller alemana, la conservadora Angela Merkel, solicitó ayer hallar "candidatos que correspondan a los perfiles buscados y que reúnan un amplio consenso en el seno de la Unión Europea".
Las dos nuevas figuras representarán al bloque de 27 países y sus cerca de 500 millones de personas. Con un mandato de dos años y medio, renovable una vez, el presidente y su Alto Representante están llamados a reforzar la influencia de la Unión Europea en el mundo, aunque algunos responsables habían expresado su temor antes de la cumbre de que la elección de los líderes no estuviera a la altura.