Joaquín Sabina vuelve a editar luego de 4 años

Esta semana se distribuye el disco "Vinagre y rosas"

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AGENCIAS Y EL PAÍS

"Vinagre y rosas", el nuevo disco de Joaquín Sabina, se edita hoy en España y llegará esta semana a Montevideo. La edición es el primer paso hacia su esperado regreso a Uruguay, el 2 de febrero, para ofrecer un recital en el estadio Centenario. Y sus seguidores tendrán que aprovecharlo, según dice, porque promete que esta será su última gira por escenarios grandes.

Vinagre y rosas es su primer trabajo original en cuatro años, desde que editó Alivio de luto. Contiene trece canciones originales y, según se adelanta, va acompañado por un librillo con ilustraciones. Entre un disco y otro, Sabina no abandonó los escenarios, puesto que estuvo de gira con Dos pájaros de un tiro, el espectáculo en el que unió fuerzas con su amigo Joan Manuel Serrat. El catalán, de hecho, ahora vuelve a cantar en el tema Tiramisú de limón.

"Hay de todo en Vinagre y rosas", dijo el artista de sesenta años, en una reciente entrevista en el diario El Mundo. "Pero es cierto, nunca he querido estar muy lejos del rock and roll. Es el folclore del siglo XXI en las ciudades, no se pueden hacer canciones, aunque sean de un género opuesto, que no tengan en cuenta ese sonido de baterías y guitarras eléctricas". El disco ha sido descrito, por los críticos que lo han reseñado, como una vuelta a su costado más roquero.

A lo largo de todas sus canciones Sabina pasa por distintas facetas, desde el atrevido hasta el intimista. E incluso se permite reversionar a la chilena Violeta Parra, expresar rabia en la canción Embustera, homenajear al poeta Ángel González e incluso meterse con un tema de actualidad en la canción Crisis.

También hay toques autobiográficos, cosa que no quedó solo para el disco Alivio de luto. La canción Viudita de Clicqout echa unas cuantas guiñadas para quienes conocen su historia, y dice: "A los cuarenta y diez naufragué en un plus ultra sin faro/ mi caballo volvió solo a casa, ¿qué fue de John Wayne?/ Me pasé de la raya con tal de pasar por el aro/ con 60 qué importa la talla de mis Calvin Klein".

Su vida privada, o parte de ella, es bastante conocida también porque él mismo se ha ocupado de divulgarla. En la mencionada entrevista con El Mundo volvió sobre el tema: "Antes todo era caos. Yo he sido muy disparatado, incapaz de tener costumbres o desarrollar hábitos. Ahora es la primera vez en mi vida que asumo una cierta rutina. Hasta entonces habitaba un delirio. Nunca sabía dónde iba a dormir ni con quién, ni cuándo ni tenía planes más allá del día siguiente". A pesar de este ritmo de vida, se ha mostrado orgulloso de haber compuesto cuatrocientas canciones en su carrera.

Hoy vive en un estado de mayor calma, junto a su pareja. Esto, según diversas notas de prensa, le ha presentado la dificultad de tener que acudir a historias ajenas de líos de polleras como materia de referencia para sus canciones. Eso tuvo que ver con su decisión de quedarse ocho días en la ciudad de Praga y escribir con su amigo, el escritor Benjamín Prado. De esa asociación surgieron once canciones del disco.

Con este ya serán quince los discos de estudio grabados por Sabina. Otro de los elogios críticos que ha recibido es por su vuelta a su lado más roquero y también por el uso ingenioso de los versos de tono callejero en Ay! Carmela: "Y no sé de qué modo/ dejar de adorarte sin duelo/ entre nunca y quién sabe./ Cuando quemes tus naves/ no me pierdas las llaves del cielo", entona Sabina en una canción que está dedicada a su hija.

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