Bogotá | Ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, la embajadora colombiana Claudia Blum denunció a Venezuela por "amenazas de uso de la fuerza, que es el punto fuerte de la nota diplomática", además de protestar por las "restricciones comerciales" que el Gobierno de Hugo Chávez aplica a sus productos.
Estas limitaciones tienen que ver con la decisión de Venezuela de sustituir las importaciones que realizaba a este país, especialmente las de productos agropecuarios, y que en 2008 fueron de unos US$ 6.000 millones.
En medio de un conflicto bilateral, la representante de Álvaro Uribe también puso sobre la mesa de la ONU la falta de investigación acerca de las muertes de ocho ciudadanos en ese país.
En tanto, la ministra de Información de Venezuela, Blanca Eekhout, ratificó que su gobierno "no quiere una guerra" con Colombia, reforzando así comentarios precedentes del presidente Hu-go Chávez. "Venezuela no quiere guerras entre hermanos, no aceptará una guerra fratricida, por lo que el Estado venezolano siempre ha buscado mecanismos de diálogo y de encuentro, como la única manera en que puede funcionar la democracia", afirmó.
"No tenemos planes de guerra, el plan de guerra es montar unas bases militares" en Colombia, dijo Eekhout, reiterando los dichos de su presidente.
"Hemos sido víctimas de ataques. Hoy la campaña (es) contra Venezuela, contra nuestro comandante Hugo Chávez, uno de los demócratas más auténticos del mundo", dijo Eekhout, al tiempo que señaló que "la mayoría de la prensa internacional se dedicó a convertir a Venezuela en blanco de sus ataques". AFP y ANSA