La jueza especializada en crimen organizado, Graciela Gatti, y la fiscal Mónica Ferrero, iniciaron ayer la ronda de citaciones en la investigación por las irregularidades constatadas en el Hospital Maciel.
En la tarde de ayer declaró un grupo de funcionarias de la empresa de limpieza Clanider S.A., por el pago de horas de limpieza que finalmente no se cumplieron.
Visiblemente molesta por tener que presentarse ante la Justicia, una de las funcionarias, Laura de los Santos, señaló a El País que es "lamentable" que el personal de Clanider S.A. - "que va a trabajar por un jornal"- se vea involucrado en cuestiones que tienen que ver con "la dirección de la empresa".
"No tiene cabida que la persona que trabaja termine declarando en un juzgado por cosas que fueron mal hechas o mal interpretadas por las autoridades del hospital y la persona que está al frente de la empresa Clanider S.A", insistió la empleada. "Estamos totalmente disconformes con que la gente que trabaja tenga que declarar de cosas que no tiene acceso", subrayó.
Agregó que la magistrada consultó a las funcionarias de limpieza si sabían si hubo pago de horas extra por fuera del hospital. También las interrogaron sobre la función que tenía Alejandra De Mello, esposa del senador frenteamplista Eleuterio Fernández Huidobro, en la empresa.
La Justicia busca establecer si en algún momento fueron trasladadas a realizar tareas para privados en horarios en los que debían trabajar en el nosocomio, tal como lo denunció en su momento el diputado blanco Jorge Gandini.
De Los Santos explicó -a título personal- que siempre "cumplió" sus seis horas de trabajo en el Maciel y aseguró que De Mello "es la gerenta general del proyecto socioeducativo, no es la dueña"
Las indagaciones seguirán hoy su curso con las citaciones de De Mello y del director general de Clanider S.A., Gabriel Laindekar.