NÁPOLES | AFP Y ANSA
Las fuerzas de seguridad de Italia decapitaron en apenas 24 horas al clan Russo, uno de los más peligrosos de la Camorra napolitana, con la detención de tres hermanos que figuraban entre los más buscados del país, según informó la policía.
Las autoridades napolitanas confirmaron ayer la detención de Pasquale, Salvatore y Carmine Russo, considerados unos de los cabecillas "más temidos".
Pasquale Russo, de 62 años, jefe histórico del clan que lleva su nombre, inscrito desde hace 16 años entre los diez fugitivos más peligrosos del país, fue detenido ayer en una pequeña casa en Sperone (unos 30 kilómetros al Este de Nápoles).
Russo fue detenido apenas 24 horas después del arresto de su hermano Salvatore, de 51 años, capturado el sábado cerca de Nápoles cuando estaba escondido en una granja de pollos y conejos, indicó un vocero de los carabineros. El hermano menor de Pasquale, Carmine, de 47 años, prófugo de la justicia desde el año 2007, fue detenido también ayer.
Pasquale Russo, fugitivo desde 1993, era el jefe histórico, "el gran patrón del clan, y figuraba desde hace 16 años en la lista de los diez fugitivos más buscados", agregó la fuente. Fue condenado en varias ocasiones a cadena perpetua por varios homicidios, asociación mafiosa y disimulación de cadáveres.
El clan de los hermanos Russo controla "en su totalidad las actividades ilegales de un vasto territorio", que incluye unas 40 localidades de la región de Nápoles, donde "ejercen una hegemonía absoluta", señaló la policía napolitana.
Los Russo habían reorganizado la estructura de la Camorra en los años noventa, sucediendo a Carmine Alfieri, patrón de la mafia napolitana hasta el momento de su detención y "arrepentimiento".
"Es un clan especialmente cruel. Tienen en su activo numerosos homicidios, y pequeños clanes napolitanos recurrían a ellos para sus operaciones más sangrientas, como el asesinato o la disimulación de cadáveres", explicó Liro Abbate, periodista del Espresso y especialista de la mafia.
Según los carabinieri, las investigaciones "demostraron sin equívocos" las relaciones de Pasquale Russo "con los jefes de (la mafia siciliana) Cosa Nostra, de la que era el referente oficial en Campania", la región de la que Nápoles es capital.
"Es el clan cuya organización es más cercana de la mafia siciliana", confirmó el sociólogo napolitano Giacomo Di Gennaro, "con un reclutamiento muy estricto, una estructura familiar y piramidal muy jerarquizada, y operaciones especialmente sangrientas".
El Procurador de la Justicia de Nápoles, Giovandomenico Lepore, expresó su satisfacción por la detención de los jefes mafiosos y consideró que representa "duro golpe" a la organización delictiva. Sin embargo, el funcionario expresó "preocupación por la carencia de recursos en la lucha contra la mafia".
"Las investigaciones requieren de moderna tecnología que tienen un costo importante", afirmó Lepore, comentando que en los últimos días había solicitado un refuerzos presupuestario al gobierno central de Roma. Lepore comparó que el clan Russo poseía tecnología de avanzada, como un scanner que les permitía insertarse en las frecuencias de radio de las fuerzas de seguridad.