SALTO | LUIS PÉREZ
Fueron 50 las familias que se vieron afectadas por el temporal de la madrugada del sábado, según evaluaciones del Comité Departamental de Emergencias. Desde situaciones leves a graves, medio centenar de viviendas resultaron dañadas. Tres familias compuestas por tres personas mayores y 11 niños fueron alojadas en un Hogar Municipal, y el resto se instaló en casas de familiares o vecinos.
El domingo y el lunes en varios puntos de la ciudad los damnificados trabajaban con materiales entregados por el municipio para reconstruir techos, paredes, aleros, aberturas y otras estructuras sacudidas por los vientos de 100 kilómetros por hora. El viento superó los 100 kilómetros por hora en Pueblo Biassini, a 90 kilómetros de la ciudad.
La caída de columnas de líneas de alta tensión de UTE dejó sin energía eléctrica a una extensa zona, entre ella a establecimientos de la cuenca lechera que vieron afectado el sistema de enfriamiento de la cadena de ordeñe durante el fin de semana.
Los parajes Colonia Itapebí, Cerros de Veras, Colonia Rubio, Laureles y 18 de Julio fueron los más afectados.
En algunos de estos puntos, OSE instaló generadores para hacer funcionar las bombas y abastecer los depósitos de agua potable. El relevamiento final de daños en el sector hortifrutícola demorará unos días.
En la ciudad de Durazno, la del domingo no fue una elección más para el matrimonio Patrone-Barreiro. Junto a sus dos pequeños hijos de 3 y 4 años, quedaron con la casa "a medias" por el temporal pero igual se hicieron un lugar para ir a votar. El vendaval de agua y viento derrumbó una pared de la humilde casa que habitan en Maciel y Rivera. El baño quedó inutilizado y parte de la edificación cedió. (Producción: Víctor Rodríguez)