I. CORTINAS | PABLO D. MESTRE
Con una puesta en escena así, la obra no podía fallar.
Y no falló.
Hasta los mínimos detalles fueron tenidos en cuenta por los integrantes de las familias Dallamora e Iglesias para recibir en su establecimiento a los interesados en sus Angus.
Así, en una magnífica tarde de primavera y en presencia de un buen número de compradores procedentes de distintas zonas del país, se procedió a la venta anual de cabañas "La Santina", de Agrofin SA, "Las Cortaderas" de Andrés Iglesias y "San José de Guaycurú", de Esperanza Rial de Iglesias.
A cargo de Victorica & Asociados, con el Banco Comercial, se subastaron en poco rato 44 de los 47 toros ofertados y el 100% de los vientres.
Previo a los negocios, Giovanni Dallamora agradeció por el apoyo recibido en los 5 años que están en Uruguay, a la vez que tributó reconocimientos a su capataz Manuel García, a su hijo Maximiliano y su esposa Francisca, a Victorica y a la Sociedad Criadores de Angus.
Primero se ofertaron las vaquillonas según este detalle: 40 vacas SA: US$ 440, 40 vaquillonas 1 a 2 años SA: US$ 410 y 40 vaquillonas: US$ 400.
El primer lote de toros en ingresar a pista fue el conjunto premiado en las exposiciones de Salto y Flores, los que fueron comercializados en US$ 3.300 cada uno, adquiridos por la firma Hasoy. El mínimo valor aceptado fue US$ 1.440.
Y la obra no falló.
Claro, con esa puesta en escena no podía hacerlo.