La actriz Sharon Stone ha reconocido que utilizó calculadamente su cuerpo para obtener el papel protagónico de Bajos instintos que la lanzó al estrellato.
En 1992, reconoce Stone, estaba tan desesperada por conseguir el papel protagonista de Bajos instintos que en los castings se vestía con "ropa ajustada y trasparencias". Según el New York Post "Stone se puso un traje pantalón de Armani y una blusa muy fina sin sujetador para demostrar que no tenía problemas con la desnudez".
La suerte también la ayudó. Otras doce actrices rechazaron el papel antes de que finalmente se lo otorgaran a ella. Sin embargo, y aunque muchos malintencionados puedan creer lo contrario, Stone tuvo algunos reparos en la famosa escena del cruce de piernas en el film de Paul Verhoeven.
En realidad, vaciló antes de aceptar, Hoy dice: "Después de considerar durante una semana si dejaba o no la película, decidí que era apropiado para el personaje y que debía hacerse".