La evolución que tendrán los precios en los próximos meses no está clara dentro del gobierno. Mientras en el Ministerio de Economía se descartan presiones inflacionarias al alza y se confía en que los precios tendrán leves subas en los próximos meses, el Banco Central se mantiene alerta por el posible traslado al mercado interno de eventuales incremento de los valores de venta internacionales de ciertos commodities.
El subsecretario de Economía, Andrés Masoller, dijo ayer que "el problema inflacionario no es motivo de preocupación en estos meses. Que no se hable de ello, es una muy buena noticia".
Indicó que en las últimas semanas se reunió con técnicos de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y que se concluyó que "no existen presiones inflacionarias relevantes para los próximos meses. Estamos esperando de acá al cierre del año tasas de inflación muy bajas en todos los meses".
Incluso aclaró que las respuestas de la Encuesta de Expectativas de Inflación del Banco Central entre los agentes del mercado ubican a la suba de precios anualizada dentro del rango meta de entre 3% y 7%.
Masoller resaltó que "muchos analistas" sostenían que los Consejos de Salarios presionarían sobre los precios al incrementar la demanda pero que "de ninguna manera fueron los causantes de la inflación".
El Banco Central tiene una visión menos optimista de futuro. En el reporte de Política Monetaria advierte que "es muy probable que en los próximos meses se deba estar alerta ante los riesgos inflacionarios derivados de una mayor inflación externa relevante".
El BCU si bien "sigue evaluando los resultados como auspiciosos", considera que "todavía existen elementos que aconsejan precaución".