WASHINGTON | El FBI detuvo en la noche del sábado a tres hombres a los que acusa de mentir en una investigación sobre un frustrado atentado terrorista en suelo norteamericano. Dos de ellos, padre e hijo de origen afgano, residían en Colorado. El tercero, un confidente de la policía, nacionalizado estadounidense, vivía en Nueva York. Una serie de documentos escritos a mano, escaneados y volcados a un ordenador portátil, permitieron a los agentes conocer detalles del atentado y detener al más joven, Najibullah Zazi, de 24 años, que había pasado una temporada, el año pasado, formándose en un campo de entrenamiento de Al Qaeda en Pakistán.
"Los arrestos son parte de una investigación abierta", dijo el asistente del fiscal general en materia de seguridad nacional, David Kris, en un comunicado. "Es importante destacar que no disponemos de información específica sobre el tiempo, la localización y el objetivo del ataque previsto".
Hoy comparecerán los tres acusados ante dos jueces, en Colorado y Nueva York. Un equipo de investigación del FBI y la policía cree que Zazi podría haber intentado diseñar explosivos creados con peróxido de hidrógeno, como los usados en los ataques de Londres en 2005, que mataron a 52 personas. EL PAÍS DE MADRID