Debatieron en la Expo Prado sobre nueva ley de adopciones

El diputado frenteamplista Javier Salsamendi y su colega nacionalista, Gustavo Borsari, debatieron esta tarde en la Rural del Prado respecto a la nueva ley de adopciones, que habilita la adopción para las parejas homosexuales.

Borsari, quien emitió su voto en contra de la ley, expuso que se opone a la misma porque cree que no legisla en torno a la única figura importante por la que se debe preocuparse: la del niño.

Además, Borsari plantea que con esta ley se le dan al INAU atribuciones por encima de las que ya tiene "estatizando un procedimiento que bajo mi punto de vista es más jurisdiccional que estatal".

El diputado nacionalista aclara además que, según él, con esta ley se recortan notoriamente las facultades del juez "que es quien nos salvaguarda de cualquier injerencia de carácter ideológica que no debe teñir nunca la adopción de un niño".

Respecto a la adopción por parte de una pareja homosexual Borsari discrepa ya que, basado en un documento de las Naciones Unidas, la familia receptora del niño adoptado debe garantizar que se le de todo aquello que le ha faltado y no darle un niño un nuevo elemento de distorsión: "sin desmedro del derecho que tiene cada persona humana a su elección sexual, la familia adoptiva debe facilitar la adaptación social del pequeño que tiene tras de si una historia que lamentablemente lo puede condicionar en su vida futura".

Por su parte, el diputado de la CAP-L, Javier Salsamendi, que votó a favor del proyecto de ley, explicó que se buscaba asegurar un marco más serio en materia de selección de familias adoptantes para evitar casos de adopción con mecanismos no controlados y que derivaran en la posibilidad del tráfico de niños, problema que a nivel mundial.

Salsamendi afirmó que su colega nacionalista asume una postura de que los jueces no tienen ideología a la hora de dar su fallo. "Yo diría que es discutible, pero no es necesariamente el tema de discusión", explicó.

El legislador oficialista afirmó que cuando Uruguay asume, a través de una ley, que personas del mismo sexo pueda legalizar su relación de pareja, se entendió que no había razón para permitir en ese aspecto concreto puedan acceder a la posibilidad de adoptar.

Pero aclaró que una pareja de homosexuales que quieran acceder a la adopción tendrán que pasar por el proceso de selección del INAU y por la resolución judicial.

"Son los magistrados los que resuelven qué niño puede ser adoptado y qué familia podrá hacerlo. No es un proceso en donde simplemente se hay dicho que a partir de ahora instantáneamente se le brinda la posibilidad; requerirá el pasaje por esas instancias", finalizó.

PLAZOS. Otro tema fue el del tiempo existente antes de que un niño sea adoptado. Al respecto, Borsari dijo que le parece clave la reducción de estos plazos para evitar traumas en el niño y que no le parece bien que se hayan "eliminado las potestades del juez en cuanto a establecer una tenencia provisoria. Proporcionarle una familia aunque sea con tenencia provisoria, que el juez puede modificar, por lo menos le da un cobijo a ese niño o niña que está necesitando una familia y eso no se contempla".

Sobre esto Salsamendi planteó que lo que se pretendió que no ocurriera es que el juez o jueza decidan cuando no tienen por que ser, a parte de expertos en derecho, expertos en psicología, psiquiatría etc. "Lo que se hace es determinar que la ejecución de una sentencia determinada se reencargue a un instituto técnico. Se determina con claridad qué debe de hacer una familia natural cuando no quiere más un niño y se determina claramente qué debe hacer la institución hospitalaria" explicó. Además, aclaró que hay estudios que demuestran que aquellos niños que se desarrollan en hogares monoparentales tienen menores niveles de violencia y de hecho el abuso y el maltrato se da esencialmente en parejas heterosexuales".

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