GUILLERMO ZAPIOLA
El comediante "afroamericano" Tyler Perry ha vuelto a colocarse al frente de la taquilla en los Estados Unidos con su segundo estreno del año. Su nuevo film, "I Can Do Bad All By Myself", recaudó en su primer fin de semana 24 millones de dólares.
Perry, también director y guionista, reitera a su personaje travesti de Madea en esta película en la que también actúa Taraji P. Henson, la actriz candidata al Oscar por su papel de madre adoptiva de Brad Pitt en El curioso caso de Benjamin Button, quien esta vez interpreta a una alcoholizada cantante de un club nocturno obligada a cuidar de su sobrina y sobrinos, todos delincuentes.
Perry había interpretado también a Madea en su otro estreno del año, Madea goes to jail, que salió en el mes de febrero y que pese a estrenarse en la semana de los Oscar derrotó a todos los demás lanzamientos y se colocó en el primer lugar, con una ganancia de 41 millones de dólares.
Perry es un fenómeno muy particular en el universo del espectáculo norteamericano. Nacido hace 40 años en Nueva Orleans, actúa y dirige en obras que él mismo escribe, por lo general comedias protagonizadas por los personajes de Madea, Joe y Brian (los tres interpretados por él) a través de su compañía teatral ambulante, cuyo público principal está constituido por habitantes "afroamericanos" de pueblos chicos del Medio Oeste, el Sur y el Cinturón Bíblico de Estados Unidos.
El actor ha estado escribiendo desde los 18 años, y para el 2005 sus obras le habían significado una ganancia de 75 millones de dólares a través de sus puestas en escena y su difusión en DVD. También ha sido el creador de dos series de televisión: House of Payne (2006-2009), que llegó ya a los 84 episodios, y de una más reciente (Meet the Browns, basado en una película propia) que comenzó a salir al aire en el pasado mes de enero. También ha llevado a sus personajes de Madea y amigos a la gran pantalla en, por lo menos, un film anterior (Reunión de familia, 2006) que llevó a verse en cable. en el Uruguay.
"Conozco a mi público, y es gente sobre la cual los estudios no saben nada en absoluto", afirma este comediante popular, conservador en materia religiosa, que está sorprendiendo al gran negocio del cine.
"Tyler Perry tiene una manera especial de hablarle a la audiencia``, sostiene David Spitz, ejecutivo de Lionsgate. "Siempre sabe lo que desea su público y nunca lo subestima``. La taquilla parece darle la razón.