GDANSK | AFP
La canciller alemana declaró que su país había provocado la peor tragedia europea al iniciar la Segunda Guerra Mundial hace 70 años al invadir Polonia, donde ayer rindió homenaje a las víctimas en medio de tensiones entre polacos y rusos.
"Hace 70 años, se inició con el ataque alemán contra Polonia el capítulo más trágico de la historia de Europa", declaró la canciller alemana Angela Merkel en Gdansk (al norte de Polonia) en los actos conmemorativos del inicio de esa contienda bélica. Una veintena de dirigentes, entre ellos los representantes de los antiguos beligerantes, se congregaron al pie del monumento dedicado a los defensores polacos de la fortaleza de Westerplatte, contra la cual el acorazado alemán Schleswig-Holstein disparó las primeras salvas de la guerra.
"Rindo homenaje a los 60 millones de personas que perdieron la vida a causa de esta guerra que desencadenó Alemania", declaró Merkel. "Me inclino ante las víctimas". El recuerdo de la Segunda Guerra Mundial sigue estando muy presente en Polonia. Entre 5,6 y 5,8 millones de polacos, es decir casi un 17% de la población -de los que 3 millones eran judíos- murieron durante este conflicto, según los cálculos de historiadores polacos.
La canciller alemana calificó de "milagro" la transformación pacífica de la Europa de posguerra. "Europa (...) pasó de ser un continente de terror y de violencia a un continente de libertad y de paz. Que esto haya sido posible, no es ni más ni menos que un milagro", estimó Merkel. Tras reconocer que no se podrán "borrar las atrocidades de la Segunda Guerra Mundial", Merkel aseguró que ahora Alemania tiene el deber de "construir el futuro con la conciencia de su eterna responsabilidad".
Entre los dirigentes que participaron en el homenaje en Westerplatte figuraban los primeros ministros ruso Vladimir Putin, francés Francois Fillon, italiano Silvio Berlusconi y sueco Fredrik Reinfeldt, que es también presidente en ejercicio de la Unión Europea. Los rencores y las discrepancias entre Varsovia y Moscú sobre el origen de la Segunda Guerra Mundial ensombrecieron algo estas ceremonias.
Polonia quiere que Rusia reconozca que la Unión Soviética la atacó el 17 de septiembre de 1939 por el acuerdo germano-soviético Molotov-Ribbentrop. Pero Vladimir Putin rechazó una vez más las críticas que estiman que este pacto es responsable de esa contienda bélica. "Vemos intentos persistentes de sugerir que el desencadenamiento de la Segunda Guerra Mundial fue posible exclusivamente por el pacto Molotov-Ribbentrop", declaró Putin durante una conferencia de prensa conjunta con el primer ministro polaco Donald Tusk.
Sin embargo en su discurso pronunciado en la tarde en Westerplatte, Putin reconoció los "errores" de su país y estimó que todos los pactos concluidos con la Alemania nazi entre 1934 y 1939 eran "moralmente inaceptables". "Todos los intentos por apaciguar a los nazis entre 1934 y 1939 mediante diversos acuerdos y pactos eran moralmente inaceptables, y políticamente absurdos, dañinos y peligrosos", afirmó.
En la ceremonia, el presidente polaco Lech Kaczynski reconoció que el papel de Polonia en el desmembramiento de Checoslovaquia en 1938 fue "un error y un pecado". Kaczynski recordó que el tratado de Munich entre las potencias occidentales y la Alemania nazi tuvo por efecto "la violación de la integridad" Checoslovaca. Y acotó, en relación a Rusia: "nosotros, sabemos reconocer un error sin tratar de justificarnos".
Archivos de Rusia
Rusia hizo públicos ayer unos archivos desclasificados entre 1939-1945 que acusan a Polonia de haber subestimado la amenaza nazi antes de la Segunda Guerra Mundial. Según estos documentos, los dirigentes polacos hicieron todo lo posible por aislar a la Unión Soviética, subestimando al régimen nazi, indicó el general del servicio de información exterior Lev Sotskov.