Al cumplirse un nuevo aniversario del atentado contra una sede judía de Buenos Aires, la comunidad en Argentina volvió a reclamar justicia y señaló a Irán como responsable del ataque.
En un acto frente a la nueva sede de la Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas (AMIA), que fuera destruida por un coche bomba el 18 de julio de 1994, el titular de esa entidad Guillermo Borger pidió al Estado argentino y a la comunidad internacional "que realicen el máximo esfuerzo para que éstas personas comparezcan ante la justicia".
Fue una referencia a la captura del ex presidente iraní Alí Rafsanjani y otros altos funcionarios de esa república islámica que ordenó la justicia argentina en 2006 por su vinculación con el ataque.
"Exigimos justicia para que nuestros muertos descansen en paz", añadió Borger durante el acto del que participaron la presidenta Cristina Fernández y varios ministros de su gabinete.
Esta es la primera vez desde que asumió la presidencia en diciembre de 2007 que Fernández asiste al homenaje en memoria de las 85 víctimas del ataque a la AMIA. La mandataria permaneció en silencio durante todo el acto, en el que Sergio Burstein, en representación de los familiares de las víctimas, también apuntó contra el gobierno.
"Reprochamos la actitud de la delegación argentina que (durante la conferencia de las Naciones Unidas sobre racismo en abril) no se retiró del recinto, avalando con su presencia los dichos de (el presidente iraní Mahmud) Ahmadinejad", dijo Burstein.
Remarcó, sin embargo, que tanto Fernández como su esposo y antecesor Néstor Kirchner (2003-2007) "denunciaron muy duramente a Irán" en los foros internacionales.
La justicia argentina sostiene que el ataque a la AMIA habría sido planeado por funcionarios del gobierno iraní y ejecutado por el grupo armado libanés Jezbolá.
Burstein también señaló a otras naciones latinoamericanas por su falta de apoyo al reclamo de justicia por el ataque a la AMIA: "Ecuador, Nicaragua, Bolivia y Venezuela apañan al Estado que sembró la muerte y el odio en nuestro país".
En noviembre de 2006 el actual juez de la causa AMIA, Rodolfo Canicoba Corral, ordenó la captura internacional de Rafsanjani, su canciller Alí Velayati, su jefe de inteligencia Alí Fallahijan, otros tres funcionarios y diplomáticos y un libanés militante del Jezbolá por su vinculación con el ataque.
Pero Irán ha negado toda participación en el ataque y no reconoce la validez de las órdenes de captura.
El atentado contra la AMIA fue el segundo atentado antisemita en Argentina, donde reside la mayor comunidad judía de América Latina.
En 1992 una bomba destruyó la embajada de Israel en Buenos Aires causando la muerte de 29 personas, en otro ataque que tampoco ha sido esclarecido. (AP)