Con el litoral prácticamente "copado" en cuanto a tierras disponibles, la agricultura continúa su avance hacia el norte. "Estamos mirando al noreste, zona donde hay muchos campos con aptitud agrícola que están sin explotar y donde, al igual que en el litoral, se está empezando a desarrollar el negocio: hay más contratistas, las principales empresas exportadoras están haciendo sus plantas de silos y además está el tema incipiente del puerto de la Laguna Merín y el puerto de Río Grande del Sur para la salida de la producción", afirmaron los hermanos Gonzalo y Fernando Indarte.
Los directores de Indarte Negocios Rurales, empresa que desde hace más de tres décadas actúa en el litoral, con negocios también en Argentina y Brasil, analizaron que esta movida provocará un incremento en el valor de las rentas agrícolas.
Al respecto analizaron que hoy en el litoral una renta agrícola, que cotiza en kilos de producto como forma de compartir riesgos tras la baja de los commodities, se ubica en torno a los 800 kilos/ha. (equivalente a unos US$ 280 a 300 por hectárea). Con esta base proyectaron que un campo, con aptitud agrícola en el noreste podría cotizar en torno a 500 kilos/ha., (unos US$ 165).
¿Y la ganadería? Porque estos valores son impensables para una explotación ganadera. Según los Indarte "la ganadería deberá tecnificarse y especializarse", pero lo que esta movida provocará seguramente será "una sinergia entre ambas explotaciones como se ha dado ya en el litoral". Aseguraron que en la complementariedad ganan todos. "Además muchos le perdieron el miedo y están racionando sus ganados", afirmaron.
Explicaron que Indarte Campos, es una asociación estratégica "con la empresa agrícola más importante del país" y que se instalarán con centro en la ciudad de Melo, para abarcar negocios en todo el noreste de Uruguay y el sur de Brasil.