PANDO | El hombre procesado con prisión por el asesinato de Cinthia Corujo, la niña de 12 años encontrada muerta en el arroyo Pando a fines de junio, fue procesado ayer por otro crimen: el de la joven Shirley Valdez, una meretriz a la que también mató a golpes en 2008 en las cercanías del arroyo Pando.
El 28 de julio el asesino de 33 años se negó a realizar la reconstrucción de los dos crímenes.
Entonces dijo que fue obligado por la Policía a declararse culpable. Sin embargo, a pesar de que sigue manteniendo la negativa, las pruebas de ADN conocidas en las últimas horas fueron determinantes para establecer su responsabilidad.
A esto se sumaron dos testigos que alcanzaron para que la Justicia le tipifique otro crimen. Ahora el asesino tiene pendientes otros cuatro homicidios por los que será investigado.