Al menos cuatro investigaciones convergen en el contrato entre el hospital Maciel y la firma Clanider S.A: una auditoría de ASSE, otra de la Auditoría Interna de la Nación, una investigación del Tribunal de Cuentas y la que iniciará esta semana la jueza especializada en crimen organizado, Graciela Gatti.
Las pesquisas no se acotan al acuerdo entre el Maciel y Clanider para el repago de horas sobrefacturadas por la empresa. Incluye los contratos y su aplicación con otras tercerizadas y varias compras del hospital.
La oposición personaliza el pedido de explicaciones en la ministra de Salud Pública. María Julia Muñoz. También está en cuestión el director del nosocomio, Daniel Parada y, ya separada del cargo y bajo sumario, la administradora del hospital Lucía Zagía, así como otros jerarcas que intervienen en estas compras. El asesor contable que dio aviso de las presuntas irregularidades, Álvaro Núñez, recibió amenazas de muerte.
Un punto complejo en términos políticos es que se identifica como una de las propietarias de Clanider a Alejandra De Mello, esposa del senador de la Cap-L Eleuterio Fernández Huidobro. Éste y la propia empresa aseguran que sólo es "empleada", con cargo de "gerenta" y "supervisora". De Mello figura como propietaria de la marca Grupo Arles que figuraba hasta hace poco como nombre en la fachada de la empresa donde funciona Clanider en la calle Blanes. La investigación sobre quienes son los dueños de Clanider la realizará Gatti.