El 6% de la población uruguaya vive en asentamientos irregulares, cuyo crecimiento y el hecho que existan muchas viviendas sin uso, ocasionan que en Uruguay exista un déficit urbano habitacional.
Este problema, su comparación con la región y otros estudios sobre las viviendas sin uso fueron tratados durante el seminario "Aportes para un diagnóstico urbano-habitacional" organizado por el Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma).
Durante el encuentro se abordaron temáticas que iban desde los distanciamientos sociales de a familias según los niveles de ingreso, como las modalidades de afincamiento urbano que aparecen.
Uno es estos elementos es la aparición de barrios privados que, según el ministerio, provoca la denominada segmentación social y segregación residencial.
El subsecretario de Vivienda, Jack Couriel, puso como ejemplo lo que ocurre en el barrio Casavalle, donde se implementó un programa de "lotes con servicios". Según el jerarca, el proyecto no dio buenos resultados ya que a pesar de ser un barrio bien vinculado con el resto de la ciudad, se aplicaron "políticas equivocadas" en materia de vivienda y hábitat.
Inclusive se han invertido, desde la década del 60, fuertes sumas de dinero en conjuntos habitacionales para los sectores de más bajos recursos, pero éstos actualmente se han visto rodeados de asentamientos irregulares.
Para Couriel, la edificación de Núcleos Básicos Evolutivos (NBC) en los gobiernos anteriores es otro claro ejemplo de segregación, porque no generar integración social ni construye una ciudad. Este fue el motivo por el cual la administración Vázquez discontinuó desde sus comienzos este tipo de prácticas.
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