CANELONES | PATRICIA MANGO
Una revuelta que luego derivó en motín en el hogar Ariel de Colonia Berro, terminó con una fuga, colchones y ropa de cama quemados y varios cortes incautados.
La mañana de ayer había transcurrido normalmente hasta que los 22 residentes en el Ariel protagonizaron una violenta revuelta. Arremetieron a pedradas contra la Policía e incluso prendieron fuego la garita policial que está ubicada en el perímetro del edificio en el que están alojados. Antes de que transcurriera una hora, los jóvenes se entregaron y se formaron para reingresar a sus celdas, custodiados por el Grupo Especial de Operaciones (GEO). Uno de los menores logró fugarse pese a que este cuerpo especial rodeaba el perímetro. Eso evitó una fuga fuera masiva.
Con todos en sus celdas, la calma volvió. Pero a las 15 horas, cuando salieron nuevamente al patio, los jovencitos tomaron el Hogar por asalto. Esta vez estaban armados con cortes que tenían escondidos en el pasto, informó Claudia Montenegro, presidenta de la mesa sindical de Berro. Los revoltosos quemaron colchones y frazadas y antes de las 17 horas se entregaron. Luego, dos fueron trasladados.