El nuevo museo de la Acrópolis, un edificio de vidrio situado a los pies del célebre complejo arquitectónico en el centro histórico de Atenas, abrió sus puertas ayer durante una ceremonia solemne, tras años de aplazamientos y polémicas. "Luego de varias aventuras, obstáculos y críticas, el nuevo museo está listo: un símbolo de la Grecia moderna que rinde homenaje a sus antepasados, el deber de una nación hacia su patrimonio cultural", subrayó el ministro de Cultura, Antonis Samaras, durante una primera presentación del museo a los medios de comunicación. Diseñado por el arquitecto franco-suizo Bernard Tschumi, este edificio ultramoderno sobre pilotes ubicado en medio de vestigios arqueológicos, impresiona por su geometría. Situado a 300 metros del monumento faro del mundo antiguo, bañado en luz natural, el edificio ofrece una vista panorámica sobre el Partenón, uno de los monumentos más visitados del mundo y símbolo arquitectónico de la época clásica del siglo V antes de nuestra era. Más de 350 vestigios y esculturas de la Acrópolis están expuestos en este museo de tres plantas, de 23 metros de altura y 15.000 m2 de superficie. Hasta ahora, estas obras estaban amontonadas en un pequeño museo situado en el monte santo. Su traslado se convirtió en una operación gigantesca que duró varios meses y terminó en la primavera de 2008. (AFP)