Dos personas fueron baleadas en las últimas horas. En uno de los casos la víctima fue un comerciante de 65 años, propietario de un salón, y en el otro un hombre de 39 que fue encontrado caído en la calle por su hijo. Este último caso es el más grave y ocurrió en Juan Otamendi y Veracierto, en Flor de Maroñas. La víctima, según dijo el hijo a la Policía, había salido a hacer mandados. Enseguida el joven escuchó varios disparos y cuando salió de la casa encontró a su padre caído en un charco de sangre. Al ingresar al Hospital Pasteur se le diagnosticó herida de bala en la ingle y en el abdomen.
En tanto, en Juan Herrera y Cibils, dos delincuentes rapiñaron un kiosco y balearon en el glúteo izquierdo a su propietario.
El hombre se encuentra internado fuera de peligro.