ANDRÉS OYHENARD
El aumento de la demanda de alimentos está empujando al alza los precios de los granos ya que la oferta de éstos escasea por la caída de los stocks y de la producción mundial. La soja ya se cotiza a US$ 430 la tonelada y el trigo a US$ 270.
La última proyección del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) pronosticó un crecimiento de la demanda en casi todos los derivados de los granos como las harinas proteicas, los aceites y el propio maíz. Esto, sumado a la merma en las cosechas de trigo y soja de los productores más importantes a nivel mundial, empujan al alza la cotización de los commodities.
De hecho, China -uno de los mayores consumidores de commodities- comenzó en los últimos días a aumentar su compra de soja, lo que tuvo directa repercusión en su precio que ya llegó a los US$ 430 la tonelada en Chicago.
El operador de granos, Fernando Villamil, dijo a El País que con la crisis global se produjo una "baja de la demanda" que impactó sobre los precios. Ahora, la "incertidumbre" que existe es "de qué manera" se pueden ir recomponiendo los niveles de demanda.
"Esto está generado una oferta de granos en términos generales bastante ajustada que permite recomponer el nivel de los precios. Si se mantiene el nivel de consumo las expectativas para la agricultura son bastantes buenas", afirmó.
En la misma línea, el director de Fadisol, Carlos Foderé, dijo a El País que "es claro que los granos no están sintiendo los efectos directos de la crisis, lo que nos da la pauta de que vamos a tener un panorama alentador para el futuro de la producción agrícola del país".
El problema es que, según varios economistas, la suba de los precios de los commodities (granos y petróleo) en el exterior representa una amenaza a la política del gobierno de control de la inflación y estiman que se podrían dar nuevos shocks en el futuro.
"Acá estamos frente a un mercado que técnicamente se llama invertido por la escasez de producción actual, porque las cotizaciones inmediatas valen menos que las futuras", explicó Villamil.
Este fenómeno se debe básicamente a la merma en las cosechas de soja este año de Argentina, Brasil y Estados Unidos, que son los mayores productores a nivel mundial.
Asimismo, para Foderé la política a favor del desarrollo del etanol en Estados Unidos con la siembra de una mayor superficie de maíz, le está quitando "terreno" a la soja.
En el caso del trigo, el hecho de que Argentina no tenga saldo exportable ha favorecido el repunte del precio en el mercado local porque Brasil necesita de este cereal para su consumo interno.
En Chicago el trigo cerró al alza el viernes pasado a US$ 270 la tonelada, mientras que puesto en el puerto de Nueva Palmira se pagaba a US$ 250.
Corto plazo. Para el operador Villamil este fenómeno de mercado invertido es una cuestión de "corto plazo" y no se podrá "sostener" por mucho tiempo más. Por este motivo, en los próximos días es probable que se produzca una presión a la baja en los precios de los granos, dijo. Uno de los factores que explicaría esto es la evaluación que se haga de la cosecha de soja en Argentina, porque pese a la baja de la producción los productores no tendrán otra alternativa que vender y, por tanto, habrá más oferta.
No obstante, Villamil explicó que si no fuera por el mercado brasileño, a Uruguay le resultaría "muy difícil" competir con otros mercados para vender el excedente de su trigo.
En la misa línea, Foderé advirtió que si Brasil toma la decisión de importar este cereal de otros destinos, esto puede "cortar" la tendencia alcista de la cotización en el mercado local.
Se afirma intención de siembra de trigo
El director de Copagran, José María Nin, dijo a El País que seguramente con este repunte de precios en el mercado internacional es factible que se "afirme" la intención de siembra de trigo en Uruguay. Al mismo tiempo, se espera una nueva oleada de agricultores argentinos debido al conflicto por las retenciones que sigue sin resolverse.
Las últimas precipitaciones que han caído en todo el territorio nacional también han sido un estímulo para que los chacareros comiencen a plantar los cultivos de invierno.
El año pasado se plantaron cerca de 500.000 hectáreas de trigo y este año todo indica que esta marca será superada. En el mercado a futuro ya se consiguen precios para la próxima cosecha de US$ 200 la tonelada.
En cuanto a la última zafra de soja -que aún no ha culminado- se estima que terminará en general con resultados "negativos", según indicó Nin.
El promedio de la cosecha seguramente no supere los 2.000 kilos por hectárea como consecuencia de la sequía. Además, la rentabilidad para los productores seguramente sea menor ya que esta zafra se hizo con insumos caros y rentas elevadas.
La próxima zafra de soja en el país estará supeditada al resultado de la cosecha de invierno, principalmente el trigo que es el cultivo que abarca la mayor superficie.