SAN JAVIER | DANIEL ROJAS
Vecinos de San Javier, al Norte de Río Negro, reaccionaron indignados ante la aparición de más de 30 aves muertas en el vertedero que está dentro de una zona recientemente declarada parte del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP).
Los patos brasileros (amazonetta brasiliensis), integran el ecosistema de los Esteros de Farrapos, que conjuntamente con las islas del río Uruguay forman parte de un gran parque nacional, que hoy está librado a la buena voluntad de sus vecinos y sujeto a la depredación de muchos extranjeros que pagan por cazar.
El Ministerio de Ganadería no permite cazar patos brasileños. Con permiso de caza deportiva se pueden capturar: pato picazo, pato cara blanca y pato maicero, pero incluso con límite de fecha y cantidad de ejemplares (mgap.gub.uy/Renare/default.htm).
Ayer, las aves muertas seguían esparcidas dentro del vertedero de la colonia rusa. Incluso algunas estaban colgadas de las ramas de los árboles. "Vinieron dos personas en una moto y tiraron unas bolsas con los patos. Nos dijeron que los comiéramos si queríamos", dijo Miguel Ángel Ojeda, un viejo hurgador de la zona, que prefirió no tocar las aves por desconfiar de su procedencia y del estado en el que estaban.
Justo detrás del vertedero hay una laguna que forma parte del humedal. "Es uno de los lugares de refugio y reproducción de las aves", explica Nelly Chulak docente del liceo de San Javier e integrante del grupo "Esteros de Farrapos", que reclama "de forma urgente que las autoridades tomen cartas en el asunto". Agrega que no tiene la certeza de si fueron extranjeros los que mataron los patos, pero reconoce ver grupos de caza muy a menudo. Los cazaron "para divertirse, haciendo puntería, porque la carne no la utilizaron", dijo molesta.
"Hemos enviado fotografías a algunos sitios, como la página web del ornitólogo Adrián Stagi para que se conozca y se difunda esta barbaridad", afirma la profesora.
EXTRANJEROS. Los campos de Río Negro y Soriano son frecuentados por europeos que pagan importantes sumas de dinero por un "tour", que habitualmente dura una semana. Los organizadores de esos recorridos les proveen de locomoción, guías, armas, municiones y hospedaje en campos bien dotados de aves, como los ubicados en estos departamentos que poseen varias islas sobre los ríos Uruguay y Negro.
Si bien existen grupos que priorizan el respeto por la naturaleza, se trata de una actividad que no es controlada adecuadamente. En San Javier esperan con ansiedad el nombramiento de guardabosques que comiencen a trabajar en el cuidado del área protegida.
"Estamos bregando para que se formen grupos de guardabosques porque está todo desprotegido y no solamente desde el punto de vista de la fauna. Ahora con el invierno comenzamos a sufrir la depredación del monte nativo", dice Nelly Chulak.
En relación al cuidado de esta área protegida por parte de las autoridades, el SNAP está realizando en este momento un llamado a supervisor y a encargado del parque Esteros de Farrapos para luego contratar los guardaparques y adquirir todo el equipo necesario para su trabajo como vehículos de tierra y agua. "Está previsto que haya guardaparques y además es una zona que hay que alambrar porque es bastante abierta", explicó Erika Hoffmann, responsable de comunicación del Sistema de Áreas Protegidas.
Aclaró que "no hace mucho que el área ingresó al sistema, fue en noviembre" y que por eso también hace poco que se empezó a trabajar.
El año pasado en Nuevo Berlín se denunció una situación similar a la de San Javier. Un guía de caza -que había trasladado a franceses a un establecimiento cercano a la localidad- después ofreció en el pueblo dos bolsas con más de 50 perdices, patos y teros. La directora de un centro de estudios denunció el hecho a la Policía, que se incautó de armas.
Hay 240 especies de aves
El área natural tiene un extenso monte indígena, que forma parte del Parque de Esteros de Farrapos (área Ramsar) y constituye uno de los dos humedales de mayor importancia del país. Se destaca por su diversidad biológica, por ser una apreciable fuente de alimentos animales y vegetales y por su inigualable capacidad para depurar el agua. Turistas europeos participan de las caminatas de avistamiento de más de 240 especies de aves.