Las estancias turísticas de Florida tienen sus habitaciones completas de extranjeros que van a cazar, pescar. Además los camping también tienen la capacidad colmada.
Una recorrida realizada por EL PAÍS, arrojó que el movimiento en las rutas que cruzan el departamento creció enormemente, especialmente las rutas 5, 6, 12 y 56 además de algunos caminos internos.
Las imágenes se vuelven pintorescas, ya que en la tarde de ayer ya se podían observar Volskwagen Fusca que aumentaron su "joroba" con empaques y artes de pesca, viejos "escarabajos", con partes de su chapa con herrumbre así como modernas camionetas con remolques, kayak y canoas; y hasta motos atiborradas de cacharpas necesaria para "hacer turismo".
Si bien el grueso de visitantes llegó al interior del departamento, el movimiento en la capital floridense también es notorio. Las salidas y las llegadas de visitas, estudiantes y familias que aprovechan el largo asueto, también generaron idas y venidas.
PRINCIPIOS DE SEMANA. El panorama en Florida ha cambiado, ya que en los primeros días de la Semana de Turismo, el departamento y la ciudad recibieron escasos visitantes que llegaron para apreciar los atractivos que ofrece la ciudad. Inclusive el camping Salvador Robaina registraba aún, un número de visitantes menor a lo habitual.
Poco más de una decena de campamentos estaban en las instalaciones. Las Piedras y Montevideo eran el origen de algunos de los visitantes que se encontraban junto a visitantes que llegaron en excursión para apreciar también en el entorno junto al río Santa Lucía Chico. El mal precedente para el camping lo había sentado una mala temporada de verano con poca agua.
Producción: Alexis Trucido, corresponsal de EL PAÍS en Florida.