Daniel Isgleas
Iniciativas como el proyecto que crea la segunda terminal de contenedores del puerto, la ley de partidos políticos que contiene normas para el proceso electoral 2009-2010, las nuevas normas sobre negociación colectiva, la ley de descentralización, que crea los gobiernos municipales a partir de 2010, y otra que regula el acceso de los partidos a la publicidad electoral, mediante la cual se otorgan minutos gratuitos a los partidos políticos en televisión y radio, duermen en los cajones de las salas de comisión del Senado, a la espera de que los legisladores decidan tratarlas.
No obstante el hecho de que haya varios proyectos de relevancia, el martes 3, un día después que se declarara abierto el quinto período de sesiones del Poder Legislativo -este año más breve debido a la realización de elecciones- la bancada del Frente Amplio pidió formalmente la suspensión de la sesión del Senado de ayer miércoles 4, por la falta de asuntos para tratar. En más de una ocasión, representantes del Frente Amplio como el diputado Diego Cánepa, hasta este mes coordinador de la bancada oficialista en la cámara baja, reconoció públicamente que el primer cuatrimestre de este año será clave para aprobar las leyes que no pudieron ser votadas en 2008, dado que hay una situación indisimulable: lo que no se apruebe antes de mayo, difícilmente lo sea porque la incidencia de la campaña electoral será grande entonces.
Pero en los hechos, no todos están convencidos de la necesidad de trabajar desde el primer minuto. "Todavía no empezó el período" de sesiones, respondió ayer a El País el senador oficialista Víctor Vaillant, al explicar las razones por las cuales no sesiona el plenario.
La oposición se sorprendió por el planteo de la senadora Margarita Percovich (Vertiente Artiguista) del martes 3 de suspender la sesión.
"Lo que tendría que hacer el oficialismo es convocar a la oposición para armar una agenda de temas para tratar en el Senado", propuso el herrerista Gustavo Penadés. "Al oficialismo se le acabaron las ideas sobre temas, que hay muchos, para tratar", amplió el legislador.
Al Senado le quedan trece sesiones plenarias hasta fines de mayo, fecha en que se considera que dejará de reunirse con regularidad por la campaña electoral. Si se tiene en cuenta que hay más de un proyecto que tiene que ver con las elecciones internas, y que requiere negociación política para su aprobación, se considera exiguo el plazo, estimaron a El País fuentes del oficialismo.