MALDONADO | MARCELO GALLARDO
Un niño de ocho años se debate entre la vida y la muerte en el hospital Pereira Rossell donde fue intervenido quirúrgicamente en la madrugada del miércoles, como consecuencia del golpe que en la noche del domingo su padrastro le asestó en la cabeza con el mango de un martillo.
Ocurrió en una modesta vivienda de costanera del asentamiento "Pantanal", al noroeste de la ciudad de Maldonado.
Allí viven el padrastro del niño herido, hijo de su pareja con la cual mantiene relaciones desde siete meses atrás. En la vivienda también viven dos hermanos gemelos de dos años.
El matrimonio no trabaja y la familia vive de la asignación familiar y de otros planes de ayuda pero, según estableció El País, también del dinero que conseguía el niño atacado, ya que era obligado a mendigar en la calle. El ataque se produjo cuando el niño no respondió a un pedido de su padrastro quien reaccionó aplicándole un fuerte golpe en la cabeza ante la mirada indiferente de su madre biológica. Si bien el pequeño no perdió el conocimiento de inmediato, el golpe lo desestabilizó de tal forma que con el correr de las horas comenzó a quejarse, a sentirse mareado y a vomitar reiteradas veces.
Denunciante. Un vecino de la familia denunció a la pareja, no sólo por el golpe, sino también por los malos tratos reiterados a los que el hombre sometía a los otros niños de la mujer.
El niño fue ingresado al hospital de Maldonado en la noche del lunes donde permaneció en observación, hasta que en las últimas horas del martes su estado de salud empeoró. Una tomografía detectó un edema debajo del cráneo del pequeño. Esto motivó que un neurocirujano desde Montevideo ordenara el traslado inmediato del niño para practicarle una intervención quirúrgica, lo que ocurrió alrededor de las tres de la madrugada de ayer miércoles.
El juez penal de Maldonado, Federico Álvarez Petraglia dictó el procesamiento y prisión del padrastro por un delito de "violencia doméstica" a cuenta de un seguro agravamiento de la carátula del expediente a partir de las graves heridas sufridas por el niño.