ALEXANDER LALUZ
A fines de 2008 se editó Vivaldi The four seasons (Sony-BMG), con la reunión de dos prestigiosos intérpretes de la música "culta" actual: el violinista Joshua Bell y el ensamble de cámara The Academy of St. Martin in the Fields.
El título del disco quizás no sea un estímulo para las ventas masivas. ¿Otra grabación más del ciclo de conciertos Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi? ¿Cuántas hay circulando en el mercado? Además, entre todas esas ediciones hay varias que podrían considerarse como excelentes o como modelos de un riguroso acercamiento al lenguaje del compositor veneciano.
Sin embargo, Joshua Bell junto a este ensamble inglés -más John Constable en el bajo continuo- arriesgaron en la apuesta al lugar común, le sumaron a Giuseppe Tartini (la Devil`s Trill Sonata, para violín y clave), y redondearon una obra de gran refinamiento musical. Muchos -incluido quien escribe esta nota- afirmarían que esta reunión de músicos no podía tener un resultado diferente. Y quienes pudieron asistir a los conciertos que estos músicos dieron en Montevideo -The Academy en 2007; Joshua Bell en 2008-, es muy probable que también coincidan.
Bell es uno de los jóvenes virtuosos del violín que hace varios años dejó de ser una promesa. Su carrera en Estados Unidos, su país natal, así como fuera de fronteras, ha sido meteórica y brillante. Y The Academy, fundada en 1958 por Sir Nevill Mariner, es una institución musical de referencia tanto en el campo sinfónico como camerístico.
Para este disco, estos artistas dejaron revisiones muy vigorosas, puntillistas y de extrema precisión de los cuatro conciertos que conforman el ciclo Las cuatro estaciones del Opus 8, de Vivaldi. El conjunto instrumental demuestra toda su capacidad para lograr un fluido ensamble de planos dinámicos y campos expresivos, y articular los apoyos y diálogos con las muy exigentes partes del violín solista.
Y en la endiablada sonata de Tartini -un virtuoso violinista que vivió entre los siglos XVII y XVIII-, Joshua Bell y John Constable (clave) lograron capturar la belleza de las acrobáticas líneas melódicas en una precisa articulación con los planos rítmicos y armónicos.
Playlist
1 - "Roxanne should be dancing" - Dj Cobra
Otra bizarreada del "mash-up". Zebra mete al Sting de Roxanne en You should be dancing de los Bee Gees, y hasta parece que la reunión fuera real. El disco Best of bootie 2008, con lo mejor del arte de pegotear canciones se consigue gratis en la web.
2 - "Oh! you pretty woman" - Willie Nelson
A ritmo veloz y de corrido mexicano, el incombustible Willie Nelson canta una canción que parece ideal para banda sonora de las peleas en bares que vemos en las viejas películas del Oeste, con piano incluido.
3 - "Tell me when you´re ready" - 1990´s
Guitarras al estilo The Who y sintetizadores varios que apenas adornan un ritmo sacudidor y apropiado para el baile inmediato. El "power pop" pregonado por Pete Townshend y compañía, con lectura actual.
4 - "Memoria de jóvenes airados" - Loquillo
En una de sus nuevas canciones del disco Balmoral, una nostálgica y emotiva balada rockera, el Loco viaja al pasado y juega al básquetbol con los héroes de sus tiempos, algo que puede verse en el clip de la canción.
5- "Metrosexual" - Amandititita
La mexicana que volvió a poner a la cumbia en el ojo de las revistas especializadas y analistas de música con una letra sobre un novio perteneciente al particular subgénero masculino. Estribillo básico e irresistible.