Si la sequía tiene algo de positivo, son las cadenas de solidaridad que se han desplegado en distintos puntos del país. Hoy en la noche un grupo de productores de Conaprole se reúne para analizar qué tipo de medidas implementar para ayudar a otros productores de la cooperativa que se ven más afectados por este fenómeno, dijo a EL PAÍS digital Arturo De León, técnico asesor del grupo Plecos.
La iniciativa nace de la mano de dos grupos de productores lecheros, Plecos y Larrañaga, conformados por pequeños y grandes empresarios de Colonia y Soriano, que están decididos a dar una mano al directorio de Conaprole y a los técnicos zonales para que se pueda salir de esta peripecia cuanto antes.
Según explicó De León, la idea es demostrarle al directorio de la cooperativa que "abajo tienen socios que están dispuestos a ayudar".
La convocatoria al encuentro de hoy se hizo a productores de distintas zonas, como Cardona, Palmitas, Rodó, Dolores, Ombúes De Lavalle, Campana y Tarariras, pero no se sabe cuántos concurrirán. Por esta razón, De León no supo precisar ni el número de los productores que necesitarán ayuda, ni el de aquellos que están dispuestos a dar una mano.
Del mismo modo, tampoco quiso adelantar algunas de las ideas ya conversadas para efectivizar esta ayuda, ya que "las soluciones son difíciles de implementar" y las situaciones de los productores son muy variadas: hay algunos que no tienen pasto, otros que se quedaron sin animales, otros tienen dificultades en la siembra, indicó.
De León dijo que esta es una idea regional, pero expresó que se espera que "prenda y se repita en otras zonas del país". "Queremos que se produzca un contagio", afirmó.