La policía italiana custodiaba el martes la clínica donde murió Eluana, la italiana en coma vegetativo desde 1992 que se convirtió en emblema de la batalla por el derecho a una muerte digna, con el fin de evitar enfrentamientos entre partidarios y adversarios de la eutanasia.
Frente a la clínica de Udine, en el nordeste de la península, cerca de 300 manifestantes católicos pro vida se congregaron el lunes por la noche tras conocer la noticia de la muerte de Eluana.
Los manifestantes gritaban contra la familia y las autoridades judiciales que autorizaron el retiro de la sonda que garantizaba la alimentación y la hidratación de Eluana.
"Asesinos, asesinos", "bandidos" clamaban los manifestantes a la vez que rezaban y entonaban canciones religiosas, según informaron los medios de comunicación italianos.
Un pequeño grupo de laicos, que apoyó la decisión del padre de Eluana de batallar judicialmente para obtener el derecho de que le retiraran la alimentación artificial a su hija, permanecía en silencio frente a otra puerta de la clínica, con una pancarta que decía: "Solidaridad a Beppino", el padre de Eluana.
La calma reinaba este martes en la mañana frente a la institución, custodiaba por la policía.
Las autoridades dispusieron la autopsia del cuerpo de Eluana para determinar las causas exactas de su muerte, que ocurrió antes de lo previsto por los médicos que la atendían.
Los adversarios de la eutanasia acusan a los médicos de haber acelerado la muerte de la mujer para evitar que el parlamento italiano adoptara una ley urgente que los obligaba a disponer de nuevo la alimentación artificial, retirada el viernes por disposición judicial.
Según los médicos de la clínica de Udine, Eluana murió "probablemente" por una insuficiencia renal que provocó una insuficiencia respiratoria y un paro cardíaco.
Cómo estaba Eluana
Eluana pesaba 40 kilogramos, los brazos y las piernas las tenía encogidas, y sólo podía yacer de lado porque con el vientre hacia arriba podía ahogarse por los líquidos que le fluían de su estómago atrofiado, según informa el diario ´Il Corriere della Sera´.
Permanecía apoyada sobre el lado derecho del cuerpo lo que le causaba llagas y laceraciones en la piel, que tenía hasta en la cara, agrega. Se le habían afilado las facciones del rostro y los párpados permanecían perennemente medio cerrados.
Los inspectores del Ministerio de Sanidad que la visitaron el viernes pasado -según el diario- no se imaginaban el deterioro que había sufrido Eluana.
AGENCIAS