Ambientalistas no ven cambios hacia la postura del corte

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El País

Unas 200 personas, en su mayoría comerciantes, en la sede de la municipalidad de Gualeguaychú, plantearon el cese al bloqueo al puente San Martín al gobernador de Entre Ríos, Sergio Uribarri.

"Es que hasta ahora, solo había escuchado una campana (la de los piqueteros)", dijo el comerciante Abel Martínez Garbino, quien consideró que ahora "hay una importante cantidad de gente que estaba en silencio y se ha comenzado a expresar. El cambio de postura en Gualeguaychú se observa también en algunos comercios que comenzaron a pegar afiches con la consigna "No a Botnia. No al corte".

El ambientalista José Pouler no considera que se esté ante un cambio de actitud en la población de la vecina ciudad argentina. "En una población de 100.000 personas, que se quejen 200 no representa el sentir mayoritario", afirmó.

El hermano del ex intendente Emilio Martínez Garbino dijo a El País que es una "barbaridad" lo que ocurre por el puente donde "150 personas quedaron en la calle".

Pouler explicó a EL PAÍS digital que "se habla de que 150 familias perdieron su trabajo, cuando en realidad pueden haber sido dos o tres ya que no emprendimientos entre el corte y la ciudad".

Los promotores del levantamiento del corte también presentaron a Uribarri una carpeta con las secuelas sociales —además de las pérdidas económicas— que ha generado la medida ambientalista.

La mayoría de la gente que fue a protestar, dijo Pouler, es la que tiene parientes o algún emprendimiento del lado uruguayo. "También algún comerciante que creen que lo jodido de la situación actual en esta zona del país es por el corte de la ruta 136. Entonces van a reclamar y están en todo su derecho de hacerlo", aclaró el ambientalista.

CLASE POLÍTICA. Uribarri aceptó el reclamo de los comerciantes, "como se lo acepta a todo el mundo", dijo el ambientalista argentino, ya que "al igual que (el matrimonio presidencial) los Kirchner, se manejan con encuestas y se mueven políticamente a través de las mismas.

"Luego salen a hablar a favor de Botnia, ocurren episodios negativos en la fábrica y entonces se tienen que callar la boca. Por eso ahora ninguno habla, salvo (el embajador argentino en Uruguay Hernán) Patiño Mayer, que sabemos es un vocero de Botnia y vocero del Uruguay, pero no es un diplomático argentino", criticó Pouler.

La asamblea no se siente abandonada por la clase política ya que "nunca nos acompañó. Lo que han hecho hasta ahora es respetar un movimiento que no entienden", puntualizó.

(Ampliaremos)

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