SEBASTIÁN CABRERA
Encuestas e indecisos están en la picota en una elección incierta. En 2004 los sondeos sobrestimaron al FA y subestimaron a los blancos. En 1999 fue a la inversa. Y nadie se juega sobre las decisiones de voto de último momento.
Los encuestadores ensayan explicaciones: hay votantes que se deciden a último momento pero los indecisos, lejos de disminuir al llegar la fecha de la decisión, parece que aumentan, según señalan la mayoría de las encuestadoras.
Los números de las consultoras están bajo severo escrutinio y si bien siempre quienes van perdiendo en intención de voto son los más críticos de los sondeos de opinión, se desempolvan los resultados de encuestas (y desvíos) pasados y se recuerda una y otra vez, los errores de estimación en las internas de junio, unas elecciones sin voto obligatorio que fueron un gran desafío para los politólogos.
En 2004. En general, dentro del margen de error, el porcentaje de adhesión al Frente Amplio en la semana previa a las elecciones de octubre de 2004 se ubicó, según las diversas encuestadoras, entre 50,9% y 54%. En realidad la izquierda alcanzó el 50,4% de los votos. La estimación para la votación blanca varió entre 29% y 32%, cuando en realidad Jorge Larrañaga alcanzó el 34,3%. Algunas empresas sobrestimaron a los colorados. Cifra, por ejemplo, le dio un porcentaje de 12,5%, pero lograron 10,3% (ver gráficas).
En cambio, las encuestas subestimaron a la izquierda en las elecciones nacionales de 1999: Cifra ubicó al Frente un punto por debajo de su votación; Factum dos puntos y medio debajo; Interconsult y Equipos tres puntos debajo.
En el caso de los blancos, aquella vez hubo una sobrestimación de su votación, pero por un máximo de un punto de diferencia. Pero la votación colorada fue subestimada, por entre cuatro y cinco puntos de diferencia.
En la segunda vuelta, todas las empresas pronosticaron una definición muy pareja, según muestra una recopilación realizada por el economista uruguayo Aldo Lema residente en Chile, como aficionado a la ingeniería electoral y que circula en medios políticos.
Los números de Lema muestran un significativo desvío en 2004 a favor del Frente Amplio y la sobrestimación de los resultados nacionalistas, algo que también se dio en el balotaje de 1999 entre Jorge Batlle y Tabaré Vázquez, cuando el candidato colorado ganó por una diferencia de siete puntos no prevista en las encuestas. Esto puede atribuirse a que los indecisos en esas instancias se volcaron finalmente por los partidos tradicionales.
En las elecciones de 1994, en tanto, las encuestas mostraban un cabeza a cabeza entre colorados y blancos, con el Frente detrás. Pero al final hubo dos puntos de diferencia entre el primero y el tercero.
Cuestionamientos. Así las cosas, los desvíos de las encuestadoras no siempre han favorecido a la izquierda, pero los blancos han introducido el tema como parte del debate político. Esta semana la lista 71 envió un comunicado donde compara los sondeos de 2009 y 2004 y recuerda que aquella vez el Frente "votó por debajo de las estimaciones de los encuestadoras". El senador herrerista Gustavo Penadés firmó una carta donde afirma que la comparación de las encuestas actuales y las de 2004 muestra que habrá segunda vuelta y que "el escenario más probable" es que el Frente "no llegará" a la mayoría parlamentaria. Agrega que el promedio de votación que las empresas de opinión asignaban al Frente Amplio en 2004 era de 49% y hoy es de 44%.
En los últimos días, otros dirigentes -como el herrerista José Carlos Cardoso- enviaron comunicados donde recuerdan los errores de las empresas en la elección pasada. El promedio de las encuestadoras en 2004, sin contar a Radar ni MPC, le daba 30% al Partido Nacional (según el relevamiento de Lema), cuando en realidad ese partido logró 34% en octubre de ese año.
Los últimos días. El País consultó a Cifra, Equipos, Interconsult y Factum. Esta última empresa no respondió a la consulta, mientras que desde Equipos se limitaron a afirmar que su vaticinio de 2004 estuvo dentro del margen de error. La empresa no debate públicamente sobre sus metodologías, se indicó.
La socióloga Mariana Pomiés (Cifra) dijo a El País que la última encuesta de esa empresa en 2004 fue "muy certera", ya que le dio al Frente apenas por encima de la mayoría absoluta (50,9%) y, si bien la estimación blanca fue dos puntos y medio por debajo de la real, la colorada se excedió dos puntos.
"Las encuestas son una fotografía de un momento, con sus imperfecciones. Ayudan a tener una idea aproximada. Y la última encuesta se hace una semana antes de la elección, pero algunas personas deciden su voto al final o pueden llegar a cambiarlo por eventos puntuales en los días previos", indicó Pomiés.
Un director de una reconocida encuestadora que pidió no ser mencionado, dijo a El País que las diferencias surgen porque la última encuesta antes de una elección no abarca lo que sucede en los últimos seis días. "La publicidad sigue influyendo. En los últimos días de la campaña de 2004, hubo publicidad del Frente con una placa negra donde un contador decía 49, 50, 51, 52, 53, dando a entender que el FA arrasaba. Probablemente esa publicidad puede haber asustado. El acto de cierre en Avenida Libertador fue desbordante y a los uruguayos no les gusta lo de las mayorías aplastantes", especuló.
Juan Carlos Doyenart, de Interconsult, respondió que "el problema no son las encuestas, que nunca le erran a decir quién gana". Doyenart abundó: "En la elección pasada no hubo sobrestimación y ahora mucho menos. En 2004 el Frente tenía 50% y hoy, aún con el desgaste que supone estar en el gobierno, tiene 44-45%. Si hubiera mayorías silenciosas que se expresen a último momento, podrían incluso favorecer al Frente, como antes le pasaba a los partidos tradicionales".
En el caso de la subestimación blanca en 2004, el error de Interconsult sería por "votos colorados que finalmente se fueron al Partido Nacional, porque se había polarizado mucho la elección".
Lo rural. En algunas ocasiones, los dirigentes nacionalistas han sostenido que las encuestas no computan las zonas rurales. Equipos y Factum incluyen en sus encuestas las zonas urbanas pequeñas y las zonas rurales.
Otras empresas no encuestan allí, pero incluyen mecanismos de proyección que toman en cuenta esas zonas, donde se considera que hay mayoría del Partido Nacional. Interconsult, por ejemplo, solo consulta localidades con más de 5.000 habitantes y Cifra solamente de más de 2.000 personas.
Pomiés, de Cifra, lo explicó así: "Cuando hacemos proyecciones, consideramos las poblaciones menores a 2.000 personas e introducimos sus votaciones habituales. Es cierto que el comportamiento de esas localidades es más cercano a los partidos tradicionales, y sobre todo a los blancos".
Voto oculto. ¿Existe voto oculto a favor de los partidos tradicionales? Pomiés admitió que los votantes de los partidos tradicionales suelen "subdeclarar más", pero dijo que "también es cierto que ahora aparecen votantes del Frente que subdeclaran, en la medida que el Frente es gobierno y se tradicionaliza como partido".
Pero Pomiés cree que eso no influye demasiado en posibles errores en las encuestas: "Cuando se hacen las proyecciones, miramos el perfil del encuestado. Y cuando no dice el voto o dice que no lo tiene decidido, sabemos cuál ha sido su comportamiento anterior".
Doyenart tiene una posición más contundente en el tema del "voto oculto". El director de Interconsult dijo que "muchas cosas cambiaron en este país", ya que "históricamente cuando los indecisos se iban definiendo, lo hacían mayoritariamente hacia los partidos tradicionales, al punto que al votante colorado se le llamó la mayoría silenciosa". Pero Doyenart dijo que "eso ya cambió en 2004, por la sencilla razón que no estamos ante el típico electorado de izquierda".
Las muestras de las encuestas
Las empresas tienen muestras cercanas a las 1.000 personas, aunque la última encuesta de octubre incluirá una muestra mayor, al menos en el caso de Cifra. A más consultados, menos errores.
Se seleccionan manzanas en forma aleatoria y hay controles de sexo y edad, para que la muestra sea representativa del conjunto de la población.
Interconsult encuesta una casa cada ocho y Equipos una casa cada cuatro. Hacen la misma cuenta dentro de los edificios. Si en una casa no quieren responder, no se incluye en la muestra. Tampoco se toman en cuenta cuarteles, hoteles, comercios o iglesias: los toman como terrenos baldíos.
Equipos, Interconsult y Cifra realizarán una última encuesta el fin de semana anterior a la elección, cuyos resultados serán informados a mediados de semana (miércoles 21 o jueves 22). Factum también haría lo mismo, pero en la empresa informaron a El País que "el cronograma está en evaluación".
Perfil de indecisos no devela qué votan
Cuántos indecisos hay y cómo son esos indecisos es algo que varía según las diversas empresas encuestadoras. Para Cifra representan el 7% del electorado, para Equipos el 12% y Factum publicó este jueves un sondeo donde suben de 8% a 10%.
Luis Eduardo González, de Cifra, dijo en Canal 12 que el perfil social de los indecisos en algunos aspectos es más cercano a la oposición (más mujeres, por ejemplo), pero en otros al Frente (ingresos). "Son de centro o no se interesan en estos temas de izquierdas y derechas", indicó González. En 2004 el 34% votó al Partido Nacional y el 27% al Frente Amplio. "Entre los indecisos tanto Luis Alberto Lacalle como José Mujica son impopulares y el único candidato que recibe más simpatías que antipatías es Pedro Bordaberry", dijo González.
En cambio, Óscar Bottinelli (Factum) afirmó en su columna de El Espectador que la mayoría de los indecisos son de origen o simpatía frenteamplista, lo cual "no quiere decir que su destino sea el Frente Amplio", ya que "tienen desencanto o enojo con ese origen".
El análisis de Equipos Mori, en tanto, indica que uno de cada diez (9%) viene de votar al Partido Colorado en 2004; un 25% votó al Partido Nacional, y un 35% al Frente Amplio. Si se mira la información en términos de bloque, los resultados son casi idénticos: un tercio (34%) votó a algunos de los partidos tradicionales y otro tercio (35%) al FA.
El 39% de los indecisos se encuentra en Montevideo y el 61% en el interior, señala Equipos. En cuanto a las edades, hay mayor concentración entre los más jóvenes y entre los más viejos. Una cuarta parte son menores de 29 años; 18% tiene hasta 39 años; 14% tiene hasta 49 años; 18% hasta 59 años, y el 25% tiene 60 años o más.
Para esta consultora, hay indecisos en todos los estratos sociales, pero la mayor concentración (43%) se ubica en el estrato medio-bajo. El 15% pertenece a estratos altos y medio-altos, 19% a estratos medios, y 23% a estratos bajos. El 58% de los indecisos aprueba la forma en que Tabaré Vázquez se desempeña como presidente, un indicador favorable al oficialismo y que según Equipos puede tener incidencia entre los indecisos en este elección a favor de la fórmula del FA.
Para Interconsult, la mayoría de indecisos son ex votantes en 2004 del Frente Amplio y, en menor medida, del Partido Nacional. Si los indecisos se distribuyen en partes iguales entre los tres principales partidos, el Frente llegaría al 47%, arañando la mayoría parlamentaria, de acuerdo al análisis de Juan Carlos Doyenart.