WASHINGTON | AGENCIAS
Diez bancos fueron exhortados por las autoridades estadounidenses a captar un total de 74.600 millones de dólares en fondos propios, luego de un test que midió su capacidad de resistencia ante una degradación de la coyuntura económica.
Los hallazgos de la Reserva Federal (Fed) muestran que el sistema financiero, al igual que la economía en general, se está aliviando, pero no se encuentra plenamente recuperado. Algunos de los mayores bancos se hallan estables, pero otros necesitan miles de millones de dólares más en capital, una señal de los reguladores acerca de que la industria es vulnerable pero viable.
El más expuesto es el Bank of America, el mayor banco estadounidense por el monto de sus activos, que necesita 34.000 millones de dólares de capital adicional para recuperar la solidez perdida tras el estallido de la burbuja hipotecaria. Si el banco no fuera capaz de recaudar esa cifra a través de inversores privados, el Ejecutivo tendría que volver a salir al rescate.
Wells Fargo deberá captar 13.700 millones de dólares, la firma de crédito automotor GMAC 11.500 millones, Citigroup necesita 5.500 millones y el banco de inversiones Morgan Stanley 1.800 millones.
Nueve de los 19 bancos sometidos al "test de resistencia" no necesitarán captar fondos. Entre ellos JPMorgan Chase, el emisor de tarjetas de crédito American Express, el banco de inversiones Goldman Sachs y la aseguradora MetLife, lo que ha aliviado el temor de los inversores ante un eventual rosario de nacionalizaciones en el sector que atenazaba a los mercados a principios de año.
El presidente de la Reserva Federal estadounidense, Ben Bernanke, afirmó que los resultados de los "test de resistencia" impuestos a grandes bancos del país van a "tranquilizar considerablemente a los inversores y a la opinión" pública.
"Los auditores llegaron a la conclusión de que casi todos los bancos evaluados tienen bastante capital propio para absorber un aumento de las pérdidas en un eventual escenario adverso", expresó Bernanke. "Cerca de la mitad de la firmas, sin embargo, necesitan potenciar su estructura de capital para poner mayor énfasis en sus acciones comunes, lo que da a las instituciones la mejor protección durante los periodos críticos", añadió.
Citigroup anunció inmediatamente que convertirá en acciones comunes 33.000 millones de dólares de títulos híbridos suscritos por los inversores privados y el Estado, o 5.500 millones más que el monto anunciado en febrero. El banco de inversiones Morgan Stanley anunció a su vez que planea captar 5.000 millones de dólares, poniendo en el mercado acciones por 2.000 millones y obligaciones por 3.000 millones.
Para ajustarse a las exigencias de las autoridades, los bancos pueden conseguir fondos solicitando capitales privados, ceder activos o convertir acciones híbridas en acciones ordinarias. Si los bancos no consiguen los fondos exigidos en los mercados podrán pedirlos al Tesoro, que podrá recapitalizarlos a cambio de acciones preferenciales o convertir en acciones ordinarias las que ya tiene.
El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, indicó que no le gustaba esa solución pero que la tomaría "temporalmente" si fuera necesario. "Esto es sólo el principio, y tenemos que seguir trabajando para hacer más seguro el actual sistema financiero, pero es lo suficientemente fuerte como para poder proveer (a la economía estadounidense) del crédito que necesita para su recuperación", ha apuntado Geithner.
Los bancos con escasez tendrán hasta el 8 de junio para desarrollar un plan de captación de capitales y hasta el 9 de noviembre para llevarlo a cabo.
Nerviosismo en los mercados
La Bolsa de Nueva York terminó en neta baja ayer: el Dow Jones perdió 1,20% y el Nasdaq 2,44%. Los precios de las acciones cerraron a la baja, luego que una débil demanda en una subasta de bonos del Tesoro generó preocupaciones sobre la capacidad del gobierno para recaudar fondos que le permitan combatir la recesión. Los inversionistas decidieron también embolsarse algunas de las ganancias, antes de la publicación de los resultados de las pruebas de resistencia de los bancos y de cara al reporte gubernamental sobre el empleo en abril, previsto para hoy. Bank of America cerró en alza pese a todo, ganando 6,46% a 13,51 dólares, pero Citigroup perdió 1,30% a 3,81 dólares, JPMorgan Chase bajó 5,32%, Wells Fargo descendió 7,75%, Morgan Stanley -4,81% y Goldman Sachs -3,94%. Los precios del petróleo terminaron en leve alza en Londres y Nueva York, luego de superar en sesión los 58 dólares por primera vez en seis meses, al anticipar los inversores una recuperación rápida de la economía mundial. El dólar cerró mixto frente a las principales divisas, después de que el Banco Central Europeo redujo su tasa clave de interés en un cuarto de punto, al 1%. Los precios del oro subieron.
Obama en lucha con el despilfarro
Washington | El presidente Barack Obama solicitó al Congreso reducir o eliminar 121 programas gubernamentales a fin de ahorrar unos 17.000 millones de dólares del próximo presupuesto, lo que suscitará una enconada resistencia entre los legisladores de su propio Partido Demócrata. Las reducciones propuestas suman menos del 0,5% de los 3,4 billones de dólares que la Casa Blanca quiere gastar el próximo año fiscal, financiado en gran parte mediante un aumento sin precedentes del déficit.
Los legisladores republicanos denunciaron de inmediato las reducciones por considerarlas insignificantes en relación al gasto total. Ante la denuncia de la insignificancia de los ahorros, Obama respondió que "fuera de Washington, eso sigue siendo mucho dinero`` e indicó que los estadounidenses se han apretado el cinturón en estos tiempos difíciles y desean saber si Washington "está preparado para actuar con cierto sentido de responsabilidad".
Durante el ejercicio fiscal de 2010, la Casa Blanca reducirá el déficit público a 1,2 billones de dólares, contra los 1,7 billones estimados para el ejercicio en curso. Esto supondrá que cada dólar gastado tendrá sólo dos tercios financiados por los ingresos fiscales y el resto por el endeudamiento. La mitad de los ahorros provienen del presupuesto de Defensa, que sin embargo sigue aumentando para financiar las guerras en Irak y Afganistán. AP y AFP