Cuando se aprobó la ley de seguro obligatorio para automotores, ya parecía difícil que la misma pudiera implementarse dentro del plazo previsto. Ahora, el Poder Ejecutivo remitió al Parlamento un proyecto que aplaza dicha obligatoriedad hasta mayo de 2010. Lo hace, aparentemente, por razones presupuestales.
Pero si se abre el paréntesis sugerido por el actual gobierno, sería bueno que el mismo también se aprovechara para introducir modificaciones a la norma vigente, ya que la misma no brinda seguridades sobre daños que pudieran causar ciertos vehículos, como ser los carros tirados por caballos. Asimismo, podría abrirse la posibilidad de que, como en Argentina, las personas pudieran adquirir un seguro que las cubriera en daños contra terceros, sea cual sea el vehículo que conduzcan.