Madrid | La policía española detuvo ayer a ocho personas acusadas de integrar un grupo de apoyo a la organización separatista vasca, ETA. La operación fue dirigida por el juez español Baltasar Garzón y se desarrolló durante la madrugada en los municipios de Hernani y Urnieta, en el País Vasco.
El magistrado considera que este grupo de izquierda llamado "Segi", formado por ocho jóvenes de entre 20 y 25 años, organizó diversos actos de violencia a favor de ETA en las calles del País Vasco, provocando numerosos destrozos y daños en el mobiliario urbano.
Los agentes incautaron, dentro de los domicilios de los apresados y en el interior de otras cinco viviendas de Hernani que les pertenecían, cohetes pirotécnicos, un "Zutabe" (boletín interno de ETA) en formato digital, diversa documentación de "Segi" y de Batasuna -el brazo político de ETA ilegalizado por el propio Garzón en 2002-.
Los arrestados serán trasladados a Madrid para prestar declaración ante Garzón. Con este son diez los operativos contra la violencia callejera desde que en el verano de 2007 las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado iniciasen una estrategia con el objetivo de acabar con "la impunidad del terrorismo urbano" y acumular la mayor información posible para conocer a eventuales futuros integrantes de ETA y así "intentar dificultar su salto a la organización extremista" vasca.
ETA, que es considerada una organización terrorista por la UE y EE.UU., asesinó a unas 825 personas desde que comenzara su luchar armada a finales de 1960, en busca de reivindicar un País Vasco independiente de España. Daniel Beltran Rohr, corresponsal y AgenciaS