Ana Maria Abel
Vivimos una época en que los adolescentes disponen de más información que nunca. ¿A qué se debe pues que persistan altos niveles de embarazos no deseados a esa edad?
Un estudio de la Rand Corporation publicado en la revista Pediatrics concluye que los chicos y chicas que ven habitualmente programas con escenas de sexo, son dos veces más propensos que sus coetáneos a inducir o tener un embarazo precoz.
El informe establece por primera vez un vínculo científico entre la exposición a contenidos televisivos de sexo y embarazos en chicas o responsabilidad de los mismos en varones. Se ha basado en una encuesta entre 2.000 adolescentes de 12 a 17 años encuestados en 2001 sobre sus hábitos de actividad sexual y consumo de televisión. En 2004 fueron nuevamente entrevistados aquellos que ya se habían iniciado sexualmente y en 2005 se exploró al grupo de chicas que habían tenido un embarazo. Tanto en ellas como en los chicos responsables, se constató un excesivo consumo de programas con altos niveles de contenido sexual: dramas, comedias, "realities" e incluso dibujos animados.
Como resultado de la investigación se alertó a los programadores para que en los guiones con contenido sexual no se omita el subrayar también la responsabilidad y los factores de riesgo respecto a una vida sexual precoz.
Los padres uruguayos no disponemos de estudios tan concretos realizados en nuestro medio. Sin embargo, lo comprobado en Estados Unidos, bien puede servirnos de referente para decidir nuevas acciones que eduquen a nuestros hijos para un futuro exitoso en este aspecto, sin atribuir los resultados únicamente a los profesionales de la programación televisiva.
Aunque quisiéramos evitarlo la sexualidad es hoy en día una gran herramienta de marketing que está en todas partes. Frente a esta realidad lo mejor que podemos hacer es cultivar una fluida comunicación con nuestros adolescentes. Lograrla facilita que no sacien su curiosidad en cualquier medio porque saben que nosotros les daremos respuestas sinceras. No evitemos el tema: no son tiempos de que el sexo sea un tabú. La familia ¿no es acaso la mejor escuela de relaciones humanas y el ámbito más natural y originario del amor? Es espacio educativo óptimo para que nuestros hijos aprendan a no desvincular amor y sexo y experimenten la belleza de un amor humano comprometido.
flia@iuf.edu.uy
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