La industria frigorífica no considera que México cobre mayor protagonismo como comprador de carne vacuna uruguaya, desosada y madurada, a lo largo de este año.
En la reciente Feria de la Carne de Monterrey, que finalizó el viernes pasado, se hicieron pocos negocios con carne uruguaya, porque los importadores aztecas también sufren una cierta inseguridad cambiaria, reflejo de la crisis internacional que se desató en 2008. No obstante, se recibieron muchas consultas y quedó bien en claro el alto concepto que tiene este mercado sobre el producto que Uruguay exporta.
Para el presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Luis Alfredo Fratti, una buena salida para ganar mayor participación puede darse acentuando el rol de carne natural, porque Uruguay produce a cielo abierto y los anabólicos y promotores de crecimiento hormonales, están prohibidos por ley.
"En México se está haciendo mucho hincapié en comer sano, hay mucha carne infiltrada o procedente de animales engordados en confinamientos donde se alimentan en base a granos. Acentuando la condición de carne natural, en un futuro, podemos tener una diferenciación importante", aseguró Fratti a El País.
La idea sería apuntar al segmento gastronómico, a los restaurantes de elite, donde no se colocan grandes volúmenes como en las cadenas de supermercados, pero es importante que los consumidores puedan distinguir esta ventaja, para que después repercuta a nivel de las grandes superficies.
El presidente del INAC, que encabezó la delegación uruguaya donde también estuvieron presentes seis frigoríficos, atribuyó la poca concreción de negocios a que "los precios no ayudan mucho", porque "son similares a los que EE.UU. ofrece por su carne y la carne estadounidense está al lado". Por otra parte, los operadores aztecas sufren una "incertidumbre cambiaria", producto de las secuelas de la crisis internacional que sacudió al mundo el año pasado.
"Puede no ser un mercado significativo hoy, pero que se reconozcan las bondades de la carne uruguaya es muy importante", remarcó Fratti.
Los frigoríficos no se llevaron ninguna sorpresa al hacer pocos negocios. "México es un comprador que hoy está lejos de ser un mercado regular e importante para Uruguay. Compra algunos productos, desaparece y vuelve a comprar", aseguró Martín Secco, gerente general para Uruguay del Grupo Marfrig.
Según su visión, conjuntamente con EE.UU., los mexicanos están un escalón por debajo de la Unión Europea y Rusia en cuanto a demanda. "Llegar con más carne a México y EE.UU. este año representaría retroceder en los precios que tenemos", aseguró.
Valorización. A lo largo de la historia de la cadena cárnica, apuntar a una mayor valorización del producto, fue la premisa básica. Hoy, con su óptima condición sanitaria, las carnes uruguayas tienen mercados suficientes como para defenderse y aspirar los mejores precios. "El complejo cárnico está hoy en una posición muy buena. La carne uruguaya tiene precios razonables en el momento de vender, lo mismo que el ganado en pie y que los costos para la producción de alimentos que serán el sustento de los animales durante el invierno", justificó el industrial.
Hoy que se le venda poca carne a México o EE.UU. no es una mala noticia, porque significa que "hay otros mercados que pagan mejor y hacia ellos apunta la industria".
Para Uruguay, el mercado de EE.UU. "es un seguro" al que acceder si los precios en otros países, como hoy lo son la Unión Europea y Rusia, llegan a caer.
Las baterías de la industria frigorífica exportadora siguen apuntando hacia la Federación Rusa, que durante el 2007 y buena parte del 2008, resultó ser el principal mercado, tanto para cortes bovinos, como para menudencias.
La crisis financiera había dejado sin crédito a los importadores rusos y eso frenó un poco los negocios. "Hoy en Rusia pasó el problema. Algunos importadores pagaron sus compras y en otros casos, la industria frigorífica perdió el dinero que había que perder. Los negocios cayeron 30% en volumen, pero se exporta carne regularmente y sin dificultad", aseguró Martín Secco.
En este mercado "se embarca, se cobra y se está respetando el compromiso", aseguró el industrial.