Bogotá | El escándalo de espionaje a cargo del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), el servicio de inteligencia colombiano que depende directamente de Presidencia, no sólo puede significar el fin de esa unidad sino que podría afectar la ayuda exterior que recibe ese país.
La fiscalía está investigando una presunta red diseñada por un grupo de agentes del DAS para espiar a políticos, jueces y periodistas con el objetivo de vender la información a narcotraficantes, paramilitares y guerrilleros. La revista colombiana Semana publicó un informe que hablaba de estas prácticas. Luego de ello, renunció el subdirector de contrainteligencia y dos altos funcionarios de ese servicio.
El presidente, Álvaro Uribe, negó haber dado la autorización para estas prácticas de espionaje y dijo no tener duda de que es responsabilidad "de una banda mafiosa" en el interior del servicio. Pero desde el inicio del gobierno de Uribe, en 2002, el DAS ha sido acusado de nexos con grupos paramilitares de ultraderecha y espionaje a la oposición. Por estas causas han debido abandonar sus cargos dos directores del DAS, en 2005 y 2008. El primero de ellos, Jorge Noguera, incluso acabó en prisión.
También se lo acusa de haber patrocinado incursiones paramilitares a Venezuela y espiar a los magistrados que investigan a unos 70 congresistas, en su mayoría oficialistas, denunciados por nexos con esas organizaciones.
"Soy un hombre leal, que juega limpio con la oposición y no hago trampa", afirmó Uribe, quien señaló que también fue víctima de las escuchas. Desde el bando opositor, esta explicación está muy lejos de conformar. "Es indudable que la orden (de espiar) viene del presidente", dijo el senador Gustavo Petro.
El opositor Partido Liberal comparó la situación con lo ocurrido en Perú durante el régimen de Alberto Fujimori y el espionaje implementado por su asesor, Vladimiro Montesinos.
En el gobierno, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, posible presidenciable en 2010, aseguró ayer que recomendará a Uribe que "liquide" al DAS y cree "una entidad nueva" de inteligencia "por fuera de las fuerzas militares".
En el DAS funcionan equipos de interceptación que brindan países como Estados Unidos y Gran Bretaña. Colombia recibe la mayor ayuda militar en todo el continente del primero de ellos (unos 6.000 millones de dólares), sobre todo en el combate al narcotráfico y las guerrillas. Sin embargo, según dijeron los representantes diplomáticos de ambos países, esta situación puede modificarse si se comprueba un uso ilegal de estas asistencias con un aval institucional. afp y el país de madrid