ROMA AGENCIAS Y SERVICIOS
Eluana Englaro comenzó a morir. Un 50% de alimentación ya le fue retirada. El gobierno italiano, en tanto, emitió un decreto para suspender el "protocolo de muerte" de la mujer en coma, pero el presidente, Giorgio Napolitano, se niega a firmarlo.
Italia estaba sumida ayer en un duro conflicto institucional. Mientras la clínica La Quiete (La Tranquilidad) anunciaba que ya le fue restringida la mitad de la alimentación a Eluana, en estado vegetativo desde hace 17 años, el gobierno de Silvio Berlusconi aprobaba un decreto para suspender el procedimiento. Sin embargo, el presidente de la República advirtió que este es "inconstitucional", ya que anularía una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, y se negó a poner su rúbrica en él.
Napolitano envió en la mañana de ayer una carta al Consejo de Ministros en la que explicó por qué le era "imposible" firmar el decreto. "Una actuación de urgencia no se puede emitir en oposición a sentencias ya dictadas", sostuvo. Pero Berlusconi no lo escuchó y dijo que se siente responsable de "acudir al rescate de una persona cuya vida está en peligro".
Berlusconi explicó que el decreto establece que la alimentación y la hidratación de pacientes que dependen de ello "no puede ser suspendida en ningún caso".
El mandatario advirtió, además, que "si Napolitano no firma el decreto (...) pediremos al parlamento que elabore una ley en dos o tres días y cambiaremos la Constitución sobre los decretos urgentes".
Pero "dos o tres días" pueden ser demasiados para Eluana. Según los expertos, el proceso que terminará con su vida será irreversible luego de pasadas las 48 horas.
Napolitano contestó en la tarde a los dichos de Berlusconi: "Estoy triste porque el gobierno no ha escuchado mis reservas. No puedo firmarlo porque es inconstitucional".
Según el diario La Reppublica, el primer ministro amenazó, durante el Consejo, con cesar a aquellos que se negasen a firmarlo. Ante la prensa, Berlusconi señaló que no quiere sentirse "responsable por al muerte de Eluana, responsable de omisión de socorro. Hipotéticamente podría tener hijos", sostuvo.
"No sabemos como es de permanente su estado vegetativo", agregó y comentó que estaba leyendo un libro sobre un hombre que se despierta del estado de coma. "Es muy bueno, se los recomiendo".
El Vaticano, en tanto, festejó la medida y señaló que "el gobierno ha sido valiente y ha escuchado". La Santa Sede también procuró desmentir una noticia publicada en el diario La Stampa en la que se asegura que el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado del Vaticano, telefoneó en la noche de ayer a "Il Cabaliere" para pedirle que detenga la muerte de Eluana. Berlusconi también manifestó que la decisión es un "acto profundamente laico".
También en representación del Vaticano, el cardenal Ranato Raffaele, se declaró "consternado en que todas estas discusiones políticas se meta a una persona, estoy profundamente desilusionado por la decisión de Napolitano".
El cardenal agregó que Italia en sus leyes "tutela la vida humana hasta el último momento (...) ¿Qué quiere decir esto? ¿Qué la República no tutela más?", se preguntó.
Pese al aluvión de críticas el "protocolo de muerte" ya comenzó y si no se detiene antes de mañana no hay vuelva atrás. En unos 15 días Eluana fallecerá, según su padre, como "es su deseo". Las manifestaciones de repudio, incluso frente a la clínica La Quiete, no hicieron dar vuelta atrás a la familia y el abogado Vittorio Angiolini señaló que, tras oír a Napolitano: "Está fuera de toda discusión, seguiremos adelante (...) no nos detendremos".
Angiolini dijo que el conflicto institucional que se creó por el caso Eluana "es inédito en la historia de la República, pues nunca antes un presidente anticipó su negativa a un decreto y nunca un Gobierno había emitido una negativa previa".
Para el abogado, "la situación es en extremo complicada, de absoluta anormalidad constitucional. El decreto pone en cuestión el Estado de Derecho al anular un acto ya juzgado".
17 años en estado vegetativo
Eluana Englaro sufrió un accidente automovilístico en 1992, cuando tenía 20 años, desde ese entonces está en coma vegetativo. "No siente, no oye, no ve y no responde a los estímulos", señaló Carlo Alberto Defanti, el neurólogo que certificó dos veces su estado ante la justicia. Fue 6 años después del accidente que el padre de Eluana, Beppino Englaro, decidió comenzar una batalla legal para que la desconectaran. Tuvo que esperar una década más para que la justicia se lo permitiese. "Fueron 6.146 días oyendo la misma letanía. Los médicos me decían: `Soy la ciencia, la conciencia y dispongo de tu vida`", replicó el padre, que sostuvo que los jueces "entendieron como era Eluana y que debía ser respetada". Según manifestó Defanti, en Italia hay entre 2.000 y 2.500 personas en la misma situación que Eluana.
Los antecedentes
Ramón Sampedro
Enero de 1998
Fue el primer español en pedir la eutanasia activa tras sufrir un accidente a los 25 años que lo dejó tetrapléjico. Murió a los 55 años, luego de ingerir veneno con la ayuda de una amiga. La película "Mar adentro" cuenta su historia. Craig Ewart
Septiembre de 2006
Tenía 59 años y una enfermedad degenerativa incurable cuando murió mediante un suicidio asistido en una clínica de Suiza. El suceso fue filmado y transmitido en 2008 por un canal de televisión británico.
Terri Schiavo
Marzo de 2005
Vivió 15 años en estado vegetativo con alimentación intravenosa. A través de una orden judicial su marido logró que la desconecten en un hospital de Florida. Falleció dos semanas después de que le retiraran la sonda. Karen Ann Quinlan
Junio de 1985
Quedó en estado vegetativo en 1975 a los 21 años. Una corte permitió a los padres retirarle el respirador en 1976 pero, sorprendentemente, vivió 10 años más, claro que gracias a alimentación artificial.