El gobierno afirmó que el subsidio de $ 3,98 por litro a la industria cervecera nacional no tiene ningún costo para el Estado y que se tuvo que utilizar la palabra subsidio para no tener problemas en la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El director de la Asesoría Tributaria del Ministerio de Economía, David Eibe, explicó ante la Comisión de Hacienda de Diputados las características del subsidio.
El funcionario señaló que durante varios años el Imesi a la cerveza se calculaba en base a precios fictos y dijo que el ficto de la importada era el doble del de la nacional. "Eso suponía una protección arancelaria del 100%, que violaba flagrantemente, no solo el Mercosur sino también las disposiciones de la OMC", afirmó.
Ante ello se decidió igualar la situación impositiva de ambos tipos de cerveza (la nacional y la importada) y establecer un mecanismo de protección para la nacional transitorio y decreciente.
Eibe señaló que "la OMC permite que los Estados otorguen subsidios a la industria nacional en tanto no esté vinculado a operaciones de exportación" y se optó por esa palabra "para cubrir la posición del Estado frente a eventuales reclamaciones internacionales, pero en los hechos no opera" como tal.
Agregó que "ese subsidio se financia con el aumento del Imesi que pagan los mismos bienes que son objeto del subsidio. La diferencia está en que los bienes importados lo pagan y no reciben la devolución y los bienes nacionales lo pagan pero reciben la devolución".
Un decreto de 22 de diciembre estableció el subsidio (de $ 3,98 por litro), y otro decreto, de esa fecha, elevó la base imponible del Imesi aplicable a la cerveza en un monto equivalente al subsidio. "Es evidente que no hay ningún tipo de costo para el Estado (...) son absolutamente falaces las comparaciones que se hacen con respecto a otros subsidios", sostuvo Eibe.