"Escribir como lo hacía hace años es algo que no va a volver"

| El Sabalero pega la vuelta con un ciclo propio en la Zitarrosa los jueves de febrero.

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SEBASTIÁN AUYANET

En febrero, la Sala Zitarrosa recibirá una vez por semana al Sabalero para una noche de éxitos, revisiones de temas esquivos e invitados. Es una de las etapas más importantes en su vuelta al Uruguay después de un sombrío 2008 en el que miró de lejos.

El Sabalero saluda gentil y apura el café con leche con el que remató el almuerzo para disponerse a conversar. "Pensar que yo paraba acá en el 85 con Jaime (Roos). En ese entonces se llamaba `El Olmo`", cuenta sobre el bar que desde hace 20 años se llama San Rafael.

No es para nada difícil entrar en confianza con José Carbajal. Incluso si de lo primero que se habla es de su prolongada ausencia del Uruguay después del fallecimiento de Susana, su hija. "Después de eso la verdad que no quería volver. Sí estuve trabajando mucho, anduve por países como Venezuela, pero acá no quería venir. Todo se dio cuando yo estaba pronto para viajar, de hecho tuve que cancelar mi venida el mismo día", contesta con simpleza y calma".

Pero esa ausencia es cosa del pasado. Y la nueva vuelta al pago significa encuentros y reencuentros. Encuentros como por ejemplo con Agarrate Catalina, la murga con la que ya hizo algunas presentaciones en sociedad durante el mes de enero. Reencuentros como el del fin de semana pasado con Daniel Viglietti en el club Medio y Medio de Punta Ballena. "Nosotros hicimos varias cosas juntos en los `60, entre ellas el Centro de Cantores Populares. Es lo que tiene volver para estos lados, la gente te espera con muchas ganas y cuando te ve te brinda mucho cariño. Acá pasa lo mismo con el público".

El Sabalero dice que el espectador uruguayo es diferente. Que antes de idolatrar a sus artistas, los quiere. Y que por eso él recibe tanto cariño de parte del público, el mismo que van a recibir los Olimareños cuando se junten en mayo, en un concierto que -lamenta- se va a perder. "Yo creo que el público se puso muy mal cuando ellos se separaron. Entonces, además de ellos creo que también se lo merece la gente".

CONTAR CANTANDO. La charla pasa por "Los Olima" y se queda en los contadores de historias. Ahí se vuelve a Viglietti pero también se salta a Bruce Springsteen. Y por un momento, la idea de vincular al lacasino con el "Boss" de trabajos como Nebraska (1982) no parece tan disparatada. "Es mi preferido. Lo vi como cuatro veces ya. El Springsteen de la época de Nebraska o de... ¿cómo era aquél anterior? Ah, sí, Born to run. Esos discos son preciosos. Igual ojo eh, que yo no tengo nada que ver. ¡Imaginate! Para empezar yo no canto nada bien y él hace gimnasia todos los días, se tira arriba de los pianos, baila, corre... juega a otra cosa, je".

De todas formas y a pesar de seguir estando lejos, el Sabalero continúa siendo un ícono de la canción de autor uruguaya. Hace poco representó al país en el Festival de la Oralidad, en España, junto a artistas de varias partes del mundo.

-¿Existe una falta de recambio en esa tarea de contar historias? ¿Quiénes ocupan ese lugar hoy?

-Y... está difícil esa pregunta, pero creo que ese lugar lo están ocupando las murgas. Son narraciones distintas pero tienen las mismas intenciones. Obviamente está Jaime, pero te tiro otro: Daniel Drexler. Yo estuve haciendo cosas con él en Europa, y es un tipo con unas letras muy inteligentes, muy analítico y con un encare del escenario muy bueno. Maneja pedales, un montón de cosas de las que yo no tengo ni idea. Sí hay mucha gente que imita cosas del folklore, pero es cierto que nada te sorprende. Yo creo que ahora con la reunión de Los Olimareños van a aparecer varios que se van a animar.

REVISIÓN. Más que un anuncio, la decisión de no editar más canciones después de su último disco La viuda, que fue lanzado y presentado hace tres años, es un razonamiento que maduró con el tiempo. La intención de hoy es revisar la vieja obra. Ni siquiera ahora, con casi 66 años, esa idea tiene un afán conmemorativo, sino más bien perfeccionista. Ya no habrán más canciones que se sumen al equipaje que el Sabalero lleva y trae desde Holanda aunque, por supuesto, sí habrá conciertos. Por eso Carbajal, un hombre de escenarios, pasa su verano en Uruguay trabajando exclusivamente en ellos.

"¿Sabés lo que pasa? Yo no creo que vuelva a escribir canciones como las que hice. Es algo que presiento. No voy a volver a hacer algo como Chiquillada, como Vieja Pancha o como Sentados al cordón de la vereda. Te cuento un ejemplo de esto: hace unos años andaba medio enfermo y salí a caminar. Me encontré con una Luna enorme, como las de Cúneo. Ahí mismo me salieron unos ocho versos. Todavía les estoy buscando la vuelta, no me conforman. Entonces, si voy a pensar y darle tanta vuelta a lo que escribo, ¿para qué voy a escribir? Prefiero corregir temas viejos y hacerlos en los recitales. En estos de la Zitarrosa voy a hacer muchos que están en el lado `transparente` de mi carrera. O sea, no están en el lado oscuro, sino en un costado de mis trabajos que la gente no ve, de canciones que pasan por al lado del que escucha, inadvertidas. Es algo que nos pasa a todos con los discos. Entonces, quiero rescatar esos temas. Escribir como escribía hace años es algo que no me va a volver hoy".

-¿Y qué es lo que te hacía producir tanto antes y que ahora te falta?

-Creo que la timidez. Yo era un tipo muy introvertido, muy callado. Y además, en mi barra de amigos siempre fui el que no sabía cantar ni tocar cuando nos juntábamos. Entonces todo eso se canalizaba en forma de canciones que no paraba de escribir y escribir.

-¿Cómo te llevás con las reediciones de tus materiales? En 2008 salieron "Angelitos" y "La casa encantada"...

-Las veo con mucha ternura. Yo no reniego de esas grabaciones originales ni las quiero cambiar. Bueno, en realidad sí reniego de una. Se llama Deseo y es una zamba. Es tan espantosa, tan cursi... (risas). De ahí en adelante decidí que no hago una zamba nunca más.

El Sabalero con tres parecidos distintos

Laura Canoura (esta noche): "El primer día viene Laura. Como a mí me gusta mucho hacer boleros y poder tocarlos, le pedí a ella que me acompañe y que se anime con alguno. No es muy complicado hacer boleros con Laura porque los tiene muy claros, entonces es más que apropiado que me saque el gusto con ella".

Tabaré Cardozo (jueves 12): "Con Tabaré es distinto, tuve que pasarle varias canciones para que nos pudiéramos encontrar más en la cuestión de los tonos. Él me las pidió y ahí elegiremos alguna. Ahora que también salieron estos conciertos con Agarrate Catalina me entraron más ganas de tenerlo en un escenario".

Sebastián Teysera (jueves 26): "No tengo idea de qué canción voy a hacer con el Seba, supongo que será alguna buena versión, por ahí mismo de Chiquillada. Con él va a ser lo mismo. Me gusta que se enganchen a ensayar. De todas formas, la banda los contiene porque ya conoce las canciones y es sólo un tema. Es fácil".

Tiempo de revisar, pulir y disfrutar una obra sellada

"Yo tuve un ciclo creativo que tuvo mucho que ver con la infancia, a los 15, 16 años y que terminó con Chiquillada. Después vinieron canciones como Laguna azul, Si vieras tú... esas canciones no se conocen, nadie sabe que existen. Entonces quiero corregirlas para rehacerlas y que el público las vuelva a conocer". Esos serán los ambientes que invadirán los conciertos de febrero que El Sabalero dará en la Sala Zitarrosa. A sus 66 años, el de Juan Lacaze siente que no es necesario añadir más producción a su carrera, sino que es hora de revisión y perfección.

El ciclo, que tiene tres invitados ya confirmados -"y uno muy especial que está por confirmar pero no quiero decirlo por si se le complica", avisa el cantautor-, se extenderá por todo el mes de febrero, aunque el cantautor recién regresará a Holanda en abril.

La banda que lo acompaña incluye a muchos músicos presentes en el reeditado La casa encantada: el pianista Fernando Goicoechea, el guitarrista Roberto "Palito" Elissalde y Eduardo Elissalde (batería) estarán una vez más junto a Carbajal. Alfonso Santillo irá al contrabajo, en la armónica estará Eduardo Acevedo y en las percusiones el "Boca" Ferreira.

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