LUCÍA BALDOMIR
Apenas un día después que la medida de Brasil de pedir licencias a las importaciones generara fuerte oposición en la región, el gobierno de Lula resolvió dar marcha atrás. El propio mandatario aseguró a Vázquez que las exportaciones no se afectarán.
Presidencia emitió un comunicado ayer de tarde en que sostiene que el presidente Luis Inacio Lula da Silva le expresó a su par Tabaré Vázquez que "había revocado esa decisión y dado la orden correspondiente que garantiza que no se afectarán las exportaciones".
Desde el Interior del país, Vázquez se había comunicado sobre la tarde de ayer con Lula para plantearle, entre otros temas, la inquietud sobre la solicitud de licencias de importación que había tomado Brasil el martes y que generó fuerte oposición no sólo de los países del Mercosur sino de industriales brasileños.
En tanto el director de Asuntos Económicos, Integración y Mercosur de la Cancillería, Walter Cancela, dijo a El País que "Lula le dio absoluta seguridad al presidente de que la medida estaba revocada y que no iban a afectar las exportaciones uruguayas. Eso tranquilizó los ánimos (a nivel de empresarios)".
"El gobierno está trabajando en que se mantenga la posición que frente a la crisis no se caiga en el proteccionismo", agregó Cancela.
Recordó que "es posición permanente de Uruguay tratar de facilitar todo lo posible el comercio intrazonal. Incluso en la reunión de (el Consejo de Mercado Común) de octubre Uruguay expuso su oposición a aplicar barreras a las importaciones de extrazona, porque se entiende que puede perjudicar más que beneficiar en este contexto".
El ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo ayer en una conferencia de prensa que la medida fue suspendida porque la iniciativa había sido "mal interpretada".
"Esa medida fue mal entendida, causó ruidos, fue mal interpretada. De forma que conversé con el Ministro de Desarrollo, Miguel Jorge, y decidimos la suspensión de esa medida, para que cesen los ruidos que ha causado", dijo Mantega.
Mantega se había reunido con el ministro de Desarrollo el mismo día de anunciada la medida, según versiones de prensa brasileña, porque la iniciativa había sido anunciada sin el visto bueno de Hacienda.
"La medida que establecía la licencia previa se proponía monitorear de forma más precisa lo que ocurría en nuestra balanza comercial, para saber a cada instante lo que estaba ocurriendo", explicó Mantega.
Al lado de Mantega, el ministro interino de Desarrollo, Ivan Ramalho, reforzó: "Volvemos a la situación anterior. Cuando los importadores hagan el registro en el sistema informatizado ya no le será pedida la licencia previa".
CÓNCLAVE. Una vez con la normativa en mano técnicos de los ministerios de Economía, Ganadería, Agricultura y Pesca y Relaciones Exteriores se reunieron ayer para analizar el alcance de la medida adoptada por Brasil. Los técnicos también estuvieron en contacto telefónico con funcionarios de Industria.
El director general de secretaría del Ministerio de Relaciones Exteriores, Nelson Fernández, dijo a El País que allí se concluyó que la medida tenía un impacto "menor" -según cifras preliminares se había estimado que afectaría a un tercio de las exportaciones hacia Brasil- y que la medida "no tenía ninguna afectación a las normas del Mercosur; no había posibilidad de juicio".
Fernández dijo que se trató solo de "un cambio de criterio".
Los técnicos elaboraron un informe que fue enviado al presidente Vázquez. Con el estudio en mano fue que Vázquez llamó a Lula.
Desde el ámbito empresarial, a medida que pasaban las horas las gremiales incrementaban sus contactos con los funcionarios para conocer el impacto de la medida. La Unión de Exportadores llegó directamente al embajador de Uruguay en Brasil, Carlos Amorin, quien les indicó que el gobierno estaba haciendo contactos "de alto nivel" para solucionar la traba. El propio Amorin se reunió con funcionarios brasileños ayer.
Horas más tarde se conocía la noticia. Aún así exportadores planteaban sus quejas a la Intergremial de Transporte por las demoras.
La medida había generado la paralización de una treintena de camiones uruguayos en el Chuy el martes que ayer pudieron seguir con su ruta, informó a El País el despachante de Aduanas, Roberto Silva.
En tanto en la frontera Rivera - Livramento, pasaron con normalidad unos 15 camiones de ganado y en Aceguá, el movimiento era normal, dijeron a El País despachantes de esas dependencias.
Representantes de la embajada de Brasil en Uruguay contactaron ayer a todos los Consulados brasileños en la frontera con Brasil, los cuales "constataron la normalidad del tránsito de personas y mercaderías en sus respectivas jurisdicciones", dijo la embajada en un comunicado.
Las cifras
1.002 Son los millones de dólares que Uruguay exportó a Brasil en 2008 cuando el año anterior habían sumado US$ 751 millones
33,4% Es el crecimiento que registraron las exportaciones hacia Brasil en 2008 respecto de las ventas que se dieron en 2007
Empresarios igual ven una señal negativa
Diego Balestra: "Brasil toma distancia de bloque"
La medida de fondo como señal es muy complicada porque es una señal a la que Brasil nos tiene acostumbrados: cada vez que hay problemas toma distancia del Mercosur y son medidas que realmente perjudican a los socios. Además, a nosotros, como socios menores, es realmente el mundo. Desgraciadamente habíamos hecho un esfuerzo grande para salir de la zona pero empezamos a perder competitividad y tuvimos que refugiarnos en la región. Ahora está la consecuencia.
Emilio Ponfilio: "Todo incide de alguna manera"
No está tan complicado como parecía al principio. Solo se quería saber exactamente qué es lo que se importa de cada rubro y para eso para la introducción de mercadería se pide una licencia de importación. En Uruguay también se hace en el calzado, por ejemplo". De todas formas, el presidente de la Cámara de comercio Uruguay - Brasil, dijo que "todo incide de alguna manera" y que la medida puede impactar en las decisiones de inversores interesados en radicar proyectos en Uruguay.
Alejandro Bzurovsky: "Es una preocupación menos"
No hay duda que es un momento especial y sensible para los exportadores y esta medida sería un motivo más de preocupación. Con la medida levantada es un problema menos dentro de un contexto de pérdida de competitividad por la caída del dólar y de baja de precios internacionales. Brasil ya había hecho esto. Pese a que levante la medida es una señal negativa para los inversores porque después de esto se podría pensar que es mejor instalarse en Brasil", dijo el presidente de la Unión de Exportadores.