La Habana | En medio de una etapa de acercamiento de Rusia con América Latina, el presidente cubano, Raúl Castro, llega hoy a Moscú. Allí se quedará una semana, para remarcar una alianza histórica.
La visita a Rusia, de una semana, es el tercer viaje oficial de Raúl Castro desde que asumió el mando en julio de 2006 por la enfermedad de su hermano Fidel, después de haber visitado Venezuela y Brasil en diciembre.
Considerado "histórico" por ambos gobiernos, el viaje será el clímax del acelerado proceso de recomposición de los nexos entre La Habana y Moscú, tras distanciarse con el fin de la URSS. La última vez que un líder cubano, Fidel Castro, viajo a Rusia fue hace 20 años.
El gobernante cubano, de 77 años, responde a la invitación que le hizo el presidente Dimitri Medvedev, cuando visitó Cuba en noviembre en el cierre de una gira por América Latina.
"Las actuales relaciones entre Rusia y Cuba son extraordinarias", afirmó Raúl Castro la semana pasada a la agencia oficial rusa Itar-Tass.
En su visita a Cuba, Medvedev, quien además de reunirse con Raúl Castro fue recibido por Fidel, dio por "superada la pausa" que se produjo en la relación bilateral. Ahora Raúl Castro, quien también se entrevistará con el primer ministro, Vladimir Putin, revitalizó los vínculos, y dice esperar que su viaje consolide la cooperación que existe en todos los campos, incluido el militar.
Como preparación al viaje, ambos países firmaron una decena de acuerdos, entre los que destaca uno entre la compañía Cubapetróleo y el consorcio nacional petrolero creado por Rusia para la explotación de yacimientos de hidrocarburos en América Latina. "El intercambio abarcará toda la actividad petrolera desde la prospección, extracción, refinamiento, transporte y comercialización", dijo el viceprimer ministro ruso Igor Sechin.
El consorcio de minería ruso Norilsk, el mayor productor mundial de níquel, también suscribió un acuerdo con Cubaníquel para la financiación de estudios geológicos.
Sechin destacó la colaboración técnico-militar que existe con Cuba bajo normas internacionales. "Siendo como somos socios estratégicos, lo seguiremos haciendo", declaró a la prensa. Por primera vez en 17 años, llegó a Cuba en 2008 un destacamento naval ruso: el destructor Almirante Chabanenko y dos buques, lo que marcó un nuevo paso en la cooperación militar.
La semana pasada, se firmaron convenios de colaboración entre el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de Cuba y empresas de la industria farmacéutica rusa, así como en el sector de la informática.
Un crédito de US$ 20 millones fue firmado por Sechin en noviembre, en el último de cuatro viajes que hizo a Cuba en 2008, para la compra de equipos en Rusia en el marco de los acuerdos, los cuales serán refrendados en Moscú. AP y AFP