Técnicos del Grupo Codere, que recientemente ganaron la concesión del Hotel Casino Carrasco no encontraron todas las estatuas, arañas y otros artefactos que tenía el edificio desde principios del siglo pasado, porque habían sido subastadas por el anterior concesionario (Carmitel), dijo ayer a El País una fuente de ese consorcio.
Tras seis años de poseer la concesión del hotel, Carmitel lo devolvió a la administración Ehrlich el 30 de junio del 2006, tras entender la comuna que la firma había incumplido con el contrato.
Carmitel tenía bajo su cuidado dos contenedores que contenían cristalerías, estatuas de mármoles, aberturas, arañas, vitrales y platería que pertenecían al hotel.
Fuentes de Carmitel negaron que la empresa hubiera realizado alguna subasta de los objetos del inmueble y advirtieron que los materiales que poseía el edificio fueron inventariados y asegurados por la propia comuna. "Si falta algo, faltaría de antes de que asumiera Carmitel. Ese hotel estuvo parado durante mucho tiempo", dijo un empresario que integraba el consorcio.
Ayer, integrantes de los grupos económicos que gestionará el hotel y el casino Carrasco, Gilles González y Guillermo Arcani destacaron que el nuevo edificio apunta a un público de elevado nivel del país y del exterior.
También advirtieron que Carrasco no fletará aviones charter para jugadores como lo hace el Hotel Conrad de Punta del Este. "Vamos a tener clientes jugadores que irán a Punta del Este", dijo González, en alusión a que éste competirá con el Conrad.