Un fallo eléctrico dejó atrapadas durante seis horas el martes a más de 100 personas en la rueda gigante más grande del mundo que está localizada en esta ciudad.
Los pasajeros de una de las cabinas pudieron bajar por sí mismas a través de un sistema de seguridad hasta que finalmente el ´Singapur Flyer´ pudo volver a girar para permitir que salieran el resto de personas, comprobó un reportero de la AFP.
Después de que la electricidad fuera restituida, al menos uno de los pasajeros fue evacuado en camilla.
Un total de 173 personas se encontraron en la rueda gigante cuando se produjo un cortocircuito en los motores, dijo una portavoz de la atracción que abrió a principios de este año.
Al menos cinco personas fueron evacuadas de los niveles inferiores y una pasajera bajó los 50 metros que le separaban del suelo a través de un sistema de seguridad, constató un reportero de la AFP.
La rueda tiene una altura de 165 metros, 30 metros más que el London Eye británico, estaba adornada con luces de Navidad, y los sistemas eléctricos no dieron fueron suficientes para alimentar la propia rueda, el aire acondicionado y los adornos, dijo la portavoz.
"Me alegro de no estar ahí arriba", dijo Kimberly Ngo, una turista australiana de 20 años, que estaba a punto de subir a una de las cabinas cuando le dijeron que había "un problema en la máquina".
La rueda cuenta con 28 cabinas, del tamaño de un autobús urbano, y en cada una caben hasta 28 personas que pueden caminar por el espacio mientras está dando la vuelta.
El proyecto del ´Singapur Flyer´ costó aproximadamente 171 millones de dólares y fue construido por una empresa privada con el apoyo de inversores alemanes.
AFP