El "mea culpa" tardío de la ONU

El organismo reconoció que no actuó a la altura

El 13 de abril de 1994, seis días después del asesinato de la primera ministra Agathe Usilingiyimana y de diez cascos azules belgas encargados de protegerla, el contingente de ese país bajo bandera de la ONU, el más eficaz y mejor equipado de la misión, anunció al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas su retirada. Fue, prácticamente, la vía libre al desastre.

Según consignó ayer la edición digital del diario español El Mundo, diez años después del conflicto las Naciones Unidas celebraron en Nueva York una conferencia en memoria de las víctimas del genocidio. El entonces secretario general del organismo, Kofi Annan, pronunció un discurso que reflejaba remordimiento y pesar por no haber reaccionado de forma adecuada.

"Si la comunidad internacional hubiera actuado con rapidez y con determinación podría haberse detenido buena parte del genocidio", dijo entonces Annan. "No había la voluntad política ni las tropas", agregó.

Catorce años después, en la vecina República Democrática del Congo, las tropas de la ONU también son acusadas por los pobladores de no protegerlos de los ataques de los rebeldes. En este caso, de los tutsis de Laurent Nkunda.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar